
Petroleros arden en Ormuz: Irán atribuye los ataques a minas y Washington lo niega
Redacción Internacional
Teherán/Washington.- El estrecho de Ormuz vuelve a arder. Desde que estalló el conflicto entre Estados Unidos e Irán en febrero, Teherán ha atacado buques que, según su versión, violan las restricciones de paso que pretende imponer en la vía por la que sale buena parte del crudo del Golfo. El mes pasado advirtió que cualquier barco que cruzara sin su autorización se enfrentaría a la «destrucción».
El jueves 29 de octubre, un petrolero que salía del estrecho fue abordado por una pequeña embarcación que le adhirió dos artefactos explosivos al casco, a 25 millas náuticas al noreste de Khasab, Omán, según la agencia británica UKMTO. Las explosiones provocaron un incendio en la sala de máquinas que dejó el buque temporalmente inmovilizado. El fuego fue sofocado, la tripulación está a salvo y el barco siguió hacia su próximo puerto.
El viernes, el Centro de Seguridad Marítima de Omán evacuó a 25 tripulantes del RITI, un petrolero con bandera de Panamá que se incendió tras ser atacado. El aviso náutico NAVAREA IX lo sitúa fondeado a una milla al noroeste de Ra’s Tahir.
Washington dice no a la versión de las minas
La Guardia Revolucionaria iraní afirmó que dos petroleros «infractores» que usaban una «ruta no autorizada» sufrieron «incidentes» y quedaron detenidos. Horas después aseguró que otros dos, con más de dos millones de barriles cada uno, «explotaron y se incendiaron» al chocar con minas. La Marina iraní dijo además haber destruido una embarcación no tripulada enemiga al este del estrecho.
Washington rechaza la versión de las minas. El jefe del Comando Central, almirante Brad Cooper, afirmó el viernes que las rutas principales de tránsito reconocidas internacionalmente ya fueron limpiadas de minas iraníes. El relato de UKMTO habla de explosivos colocados desde una lancha, no de minas. Tampoco está claro si el RITI es uno de los cuatro buques que menciona Teherán, y ninguna fuente independiente ha confirmado a esta hora el balance completo de cuatro petroleros alcanzados.
Sea con minas o con lanchas, el efecto buscado es el mismo: demostrar que Irán decide quién cruza Ormuz. UKMTO calcula que el tráfico opera un 70% por debajo de los niveles previos a la guerra, lo que mantiene la presión sobre el petróleo a cuatro días de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos. Que el Pentágono declare las rutas despejadas mientras siguen ardiendo petroleros indica que despejar minas no basta para garantizar el paso.



















