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Jasper Maskelyne: el mago que engañó a Hitler

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Jasper Maskelyne, mago británico nacido en 1902, creció en un mundo de ilusiones y escenarios. Pero cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, decidió que sus trucos debían servir para algo más que entretener. No quería ser un soldado cualquiera: quería luchar usando la magia.

Al principio, se limitó a hacer espectáculos para levantar la moral de las tropas. Sin embargo, pronto convenció a oficiales del MI9 de que las artes del ilusionismo podían ser un arma. Así nació la “Pandilla Mágica”, un equipo singular formado por un mago, un dibujante, un zoólogo, un botánico, un carpintero y varios escenógrafos. Su misión: engañar al enemigo a gran escala.

Uno de sus mayores trucos fue “mover” el puerto de Alejandría… sin moverlo. Construyeron una réplica falsa a 15 kilómetros, junto a un lago salobre, con edificios de utilería y un sistema de luces que imitaba la actividad portuaria.

Al mismo tiempo, cubrieron las instalaciones reales con lonas y espejos para que parecieran desaparecer. Cuando la Luftwaffe bombardeó la maqueta, Maskelyne incluso detonó cargas para simular impactos reales.

No se detuvo ahí. Hizo “desaparecer” el Canal de Suez colocando 20 potentes faros que, encendidos, creaban una pared de luz cegadora, desorientando a los pilotos enemigos.

En El Alamein, fabricó una división entera de tanques falsos de cartón y madera, con altavoces que imitaban ruidos de motores. Mientras los alemanes se concentraban en el señuelo del sur, las fuerzas reales atacaban desde el norte.

Con sus trucos, Jasper convirtió la guerra en un gigantesco escenario, donde la ilusión salvaba vidas. (Tomado de Datos Históricos)

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