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Por Elier Vicet ()
Santiago de Cuba.- Enrique Pérez Fumero, periodista de la emisora estatal CMKC y profesor universitario, se encuentra en estado grave en el Hospital Provincial Saturnino Lora. Esto ocurrió tras sufrir una brutal agresión en la madrugada del domingo en el centro de esta ciudad oriental, según fuentes cercanas a la familia.
El comunicador, galardonado con el título de oro en el ejercicio profesional, presenta fractura de la base del cráneo. Además, tiene múltiples traumatismos faciales tras ser atacado en la intersección de Barnada y San Mateo. Testigos presenciales describen el hecho como un intento de homicidio con «ensañamiento inusual». Durante la agresión, los agresores -que le robaron calzado, teléfono y cartera- habrían proferido insultos homofóbicos.
Hasta el momento, ninguno de los medios oficiales para los que trabajaba Pérez Fumero -incluyendo CMKC Radio Revolución, donde ejercía como subdirector- ha informado sobre el suceso. Además, la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), organización a la que pertenecía el periodista, tampoco ha emitido declaración alguna, según el influencer Yosmani Mayeta Labrada.
El silencio institucional contrasta con la creciente alarma social por el deterioro de la seguridad ciudadana en Santiago de Cuba. En los últimos meses se han reportado múltiples casos de violencia callejera. Vecinos consultados describen un ambiente de «impunidad generalizada» y denuncian la falta de cobertura mediática de estos hechos.
Pérez Fumero, de 42 años, es reconocido en el oriente cubano por su labor como profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Oriente. También es conocido por documentales que exaltaban los valores revolucionarios.
Su agresión ocurre en un contexto de incremento de ataques contra comunicadores en la isla. Aunque, la mayoría de casos reportados corresponden a periodistas independientes críticos con el gobierno.
Mientras el periodista lucha por su vida en la unidad de Neurocirugía, familiares y colegas exigen una investigación rigurosa. Además, cuestionan el mutismo de las autoridades. «Si esto le puede pasar a un profesional reconocido y vinculado al sistema, imagínense lo que enfrentamos los ciudadanos comunes», declaró anónimamente un colega de la emisora estatal.