Julián, Lautaro, Mikautadze: el culebrón del nueve culé

Comparte esta noticia

Por Yoyo Malagón ()

Madrid.- El Barcelona tiene un problema, y no es pequeño. Hansi Flick quiere un delantero centro como el agua que no cae en los embalses catalanes. La salida de Lewandowski, sumada a las bajas de Ferran y Rashford, ha dejado al equipo con más huecos que un queso gruyère y una urgencia goleadora que ni el mejor de los médicos podría curar. Así que la dirección deportiva, liderada por Deco, se ha puesto las pilas y ha marcado un nombre en rojo: Julián Álvarez.

Pero el Atlético de Madrid no está por la labor de desprenderse de su joya argentina. Miguel Ángel Gil Marín ha sido más claro que el agua: «Ni por 100, ni por 150, ni por 200 millones está en venta». Con esas palabras, el Barcelona ha recibido una colleja de manual que le ha dejado el ojo morado. Y mientras los culés esperan un gesto de Julián, el jugador sigue en su casa, sin mover ficha, como si estuviera esperando que el mercado se resuelva por arte de magia.

Deco, que no es tonto, sabe que no puede quedarse de brazos cruzados. Así que ha empezado a mover otros nombres. Uno de ellos es Lautaro Martínez, el Toro del Inter, que lleva años sonando para el Barça. El argentino no pondría pegas para venir, pero el Inter de Milán tiene otros planes: su principal estrella es intransferible. Por mucho que el Barcelona llame a la puerta, en el Giuseppe Meazza no descuelgan el teléfono.

Muchas opciones, nada claro

Pero el Barça no se rinde. Las alternativas son Mikautadze y Ayoze, dos jugadores del Villarreal que encajan en el perfil que busca Flick. El primero, con una cláusula de 78 millones, es más caro que un apartamento en la Barceloneta. Ayoze, más asequible, también tiene sus seguidores en la dirección deportiva. El Villarreal, mientras tanto, está atento: si el Barça se lleva a uno de sus jugadores, ellos también tendrán que salir al mercado a buscar un sustituto. Un efecto dominó que podría terminar en un culebrón de los de antes.

Y en medio de este caos, el Barcelona confía en que las palabras de Simeone, que respaldó a la afición del Metropolitano cuando abroncó a Julián, puedan precipitar una reacción del delantero. Porque el Cholo, que se las sabe todas, podría ser la llave que desbloquee una operación que se resiste más que un fichaje de verano. Pero el tiempo se acaba: el mercado cierra en dos semanas y el Barça necesita un nueve para no empezar la temporada con más dudas que un novio en una boda.

Así que el Barcelona, entre la esperanza y la desesperación, sigue buscando un delantero que no llega. Mientras el Atlético se aferra a Julián, el Inter guarda a Lautaro como un tesoro y el Villarreal espera su oportunidad, la afición culé se pregunta si al final terminarán con un delantero de los de toda la vida o con un fichaje de última hora que suene a consuelo. Porque en el Camp Nou, lo único seguro es que la temporada está a punto de empezar y el nueve sigue en el aire.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo más consultado hoy