EL COLAPSO DEL COLAPSO

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Por Manuel Viera ()

La Habana.- Cuando a Fidel Castro le decían que en Cuba no había derechos, ni elecciones, ni libertad, ni bienestar, sacaba su inagotable discurso sobre cuantas escuelas y maestros percápita había en Cuba, de cuántos médicos percápita tenía el país o de cuántos hospitales había construido la revolución. Incluso te hablaba de un cuadro de medicamentos abundante y subsidiado por el estado.

Esa era su vitrina, ese era el discurso que le permitía defenderse de todo lo otro que faltaba o había sido usurpado. Hoy no queda nada de eso. ¡Hoy no hay discurso! El sistema de salud se encuentra en un estado deprimente, infraestructura altamente deteriorada, no hay insumos médicos, ni medios diagnóstico, ni medicamentos, y todo ello junto al ridículo salario hace que el personal de salud pública sea cada vez menos y cada día más apático ante el trabajo.

El sistema educativo no se queda atrás, se encuentra en un estado preocupante y sobre él quiero hacer un aparte.

Mi hija comenzó el preescolar en septiembre y desde el mismo comienzo empezaron los problemas. Maestras desanimadas que rápidamente comenzaron a presentar ausencias al punto de que los viernes llegó a ser oficialmente un día sin clases, en el que los niños no asistían a la escuela. Un solo día ríen sinceramente los maestros y van animados a trabajar, el 22 de diciembre y no me voy a detener a explicar por qué.

Desde el mismo mes de septiembre se nos hizo saber que la escuela carecía de personal de limpieza y que la solución estaba solo en que los padres llegarán a un acuerdo… Acuerdo que consistió en pagar 150 pesos mensuales por niño para que las mismas maestras realizarán las labores de higiene. Todo ello luego de reunir 32 mil pesos, unos 1500 por niño para comprar dos ventiladores para el aula, porque la escuela no garantiza uno solo de esos equipos y los niños van al aula a sufrir los calores del trópico en que vivimos.

Incluso, también, llegó a hacerse una reunión para acordar cuánto pagarle a un logopeda para que viniera a diagnosticar a los niños ante la ausencia de los mismos en el área de salud y la preocupante cantidad de pequeños con problemas de pronunciación… no se llegó a acuerdo porque se comenzó pidiendo 250 pesos por niño y un papá que pusiera su auto para transportar al profesional.

Esta semana, luego de faltar tres días seguidos, la maestra ha comunicado que no seguirá trabajando, justo a mediado de curso y cuando los niños están en medio del aprendizaje de los trazos y el dominio del control muscular, resultando preocupante que muchos de esos niños ya llegarán a primer grado con un evidente retraso en el aprendizaje.

El mito del sistema educativo en CubaLlevo días mandando a mi hija a la escuela a jugar para que la cuide todo el día un profesor de educación física y he decidido no enviarla más hasta que la dirección del centro le dé una solución al asunto. ¡Si va a ir a la escuela solo a jugar es mejor que se quede en casa!

La solución que encontramos los padres a esto es pagar maestros fuera del horario escolar para que nuestros hijos puedan aprender y además ponerlos en casa a hacer tareas y a practicar su escritura. Pero no todos los padres pueden destinar hasta mil pesos por mes para ese propósito. He hablado con muchos padres por estos días y he descubierto que no es un problema solo mío sino que así está el sistema educativo cubano.

Muestran el mal estado de las mesas en las escuelas de CubaLos maestros, hartos de ser malpagados y mal atendidos, no quieren ir a las aulas. Aulas que se unen ante la falta de maestros y llegan a ser de hasta 40 muchachos. El asunto es muy serio porque se trata de la educación de las futuras generaciones en un país donde el futuro se ve cada vez más turbio.

La realidad es que ya no queda discurso… aquella perorata de las conquistas sociales ya no se menciona pues las mismas han colapsado como ha colapsado la economía y la sociedad en su conjunto.

Lo peor de todo es que ni siquiera hay una propuesta real o una estrategia adoptada para revertir esta situación y los responsables de haber creado este caos insisten en seguir allí… empeorándolo todo y dejando, al cubano, el emigrar como el único camino posible para tener una vida digna.