
La Revolución se alquila: TRD en Santiago de Cuba saca 17 locales a subasta y espera por los emprendedores
Por Yeison Derulo
Santiago de Cuba.- La Cadena de Tiendas Caribe en Santiago de Cuba ha tenido una idea brillante: poner 17 espacios comerciales en alquiler y abrirles las puertas a trabajadores por cuenta propia, Mipymes y otras entidades.
La convocatoria estará vigente del 8 al 30 de octubre de 2026 e incluye establecimientos en Santiago de Cuba, Palma Soriano, San Luis y Contramaestre. Once locales corresponden a la capital provincial, cuatro a Palma Soriano y los dos restantes se reparten entre San Luis y Contramaestre.
Después de tantos años de control estatal, ahora aparecen las oportunidades para que los emprendedores intenten levantar negocios en los mismos espacios donde la economía socialista no ha conseguido hacer demasiados milagros.
La lista incluye pisos de venta, kioscos, almacenes y hasta una línea del Centro de Procesamiento y Distribución de Frescos. Hay direcciones para todos los gustos: desde la calle Martí, en Palma Soriano, hasta la carretera de Mar Verde, en Santiago.
El detalle está en que alquilar un local no significa llenarlo de mercancía, conseguir proveedores ni garantizar que los clientes tengan dinero para comprar. En Cuba, abrir un negocio puede ser una aventura digna de supervivencia: el emprendedor necesita capital, abastecimiento y electricidad, además de una paciencia extraordinaria para lidiar con los obstáculos cotidianos. El local podrá estar disponible; la prosperidad, esa sí que no viene incluida en el contrato.
La convocatoria exige una solicitud formal, los datos personales del interesado, la documentación legal que acredite su condición económica y un proyecto comercial presentado en sobre sellado. Las propuestas serán evaluadas mediante una licitación, con apertura de sobres ante notario público y revisión por un comité.
Todo muy serio, muy organizado y con bastante papeleo, faltaría más. Para recibir los documentos, Caribe habilitó sus oficinas en la avenida Raúl Pujols número 311, en Vista Alegre, de lunes a viernes, entre las 8:30 de la mañana y las 12 del mediodía, hasta el 30 de octubre. Al parecer, para emprender en la Cuba actual hace falta un buen proyecto comercial y una carpeta capaz de resistir más trámites que una misión espacial.
La pregunta importante es qué ocurrirá después de entregar las llaves. ¿Tendrán los nuevos arrendatarios condiciones para abastecer sus establecimientos, mantenerlos funcionando y ofrecer productos a precios que la población pueda pagar? El anuncio no ofrece detalles sobre las condiciones económicas del alquiler ni garantiza el suministro de mercancías, dos cuestiones fundamentales para evaluar la viabilidad de los negocios.
La iniciativa puede abrir oportunidades, desde luego, aunque ningún local se llena de productos a fuerza de convocatorias y sellos notariales. Caribe pone 17 espacios sobre la mesa y ahora espera propuestas; los emprendedores tendrán que poner el dinero, asumir los riesgos y tratar de hacer funcionar el invento.
En definitiva, el Estado ofrece las paredes y el empresario tendrá que ver de dónde saca el resto del milagro.



















