¿Por qué el régimen cubano perdió los estribos con Mike Waltz?

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Por Yanetsy Pino ()

Atlanta.- ¿Por qué la intervención de Mike Waltz molestó tanto al régimen cubano que fueron capaces hasta de agredir a quien le grababa a uno de ellos?

La respuesta es muy sencilla: porque les tiró la verdad a la cara en el único lugar donde no la pueden tapar. A esta gente no les molesta que se hable de política; lo que los saca de quicio es que les desarmen el papel de víctimas abnegadas delante del mundo entero.

Les duele en el alma que mientras ellos les piden «resistencia creativa» a un pueblo que pasa hambre, alguien vaya a las Naciones Unidas a enseñar las fotos de sus Rolex, sus yates, sus mansiones y las vidas de millonarios que se dan sus familias a costa del sudor ajeno.

El régimen necesita desesperadamente la mentira del «bloqueo total» para tapar su propia incapacidad y justificar el desastre que han armado en la isla. Cuando Waltz demostró que empresas de Estados Unidos les venden cientos de millones de dólares en comida y medicinas, la coartada perfecta se les vino abajo en vivo y en directo.

Rabia e impotencia

Entonces quedó claro ante la diplomacia internacional que el problema de Cuba no es que no haya recursos, sino quién se los coge, porque mientras no hay combustible para mover una ambulancia ni luz para un hospital, la cúpula castrista nunca pasa calor ni le falta un plato en la mesa.

La pataleta y el descaro del canciller Bruno Rodríguez al querer interrumpir y guapear en el podio no fue un acto de soberanía, fue un ataque de rabia impotente. Están tan acostumbrados al atropello, al «aquí mando yo» y a la guapería de barrio en la televisión nacional, que se les olvida que fuera de Cuba existen la libertad de expresión y la democracia. El embajador estadounidense les dijo en la cara bien clarito que estaban en la ONU, no en una dictadura comunista. Y esa sola frase los retrató.

La agresividad física contra quien los filmaba después, es la prueba más clara de su desesperación y su cobardía.

Todo el show se debió a que Waltz no solo denunció a los más de mil presos políticos, sino que le enseñó al mundo entero lo que cualquier cubano sabe de sobra: que en Cuba no hay ningún proyecto social, lo que hay es una casta viviendo como reyes a costa de un pueblo castigado.

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