
Rusia reporta un récord de 1.214 drones ucranianos derribados en una noche
Redacción Internacional
Moscú.- El Ministerio de Defensa ruso informó este jueves que sus defensas antiaéreas interceptaron y destruyeron 1.214 drones ucranianos de ala fija sobre 20 regiones del país en una sola noche, una cifra sin precedentes que supera el récord anterior de 1.110 drones, reportado el 20 de septiembre.
El ataque coincidió con la cumbre Rusia-África que reúne en Moscú a más de 22 líderes africanos. El alcalde de la capital, Serguéi Sobianin, afirmó que 613 drones se dirigieron hacia la región capitalina y que 231 fueron derribados en las aproximaciones a la ciudad. La autoridad de aviación civil rusa, Rosaviatsia, restringió temporalmente los vuelos en los aeropuertos Vnúkovo, Domodédovo y Zhukovski, y en otros 18 aeropuertos del país. Dos vuelos Estambul-Moscú regresaron a Turquía, según la agencia TASS.
Pocas horas antes, un dron ruso mató al menos a 13 civiles en la estación de trenes de Dnipro, según autoridades ucranianas. El ataque aéreo masivo sobre Rusia se produjo en medio de una escalada de la guerra aérea entre Moscú y Kiev.
Críticas al ataque en tiempos de cumbre
En Bashkortostán, a más de 1.000 kilómetros de la frontera, el alcalde de Sterlitamak, Emil Shaimardánov, reconoció que restos de drones cayeron sobre una empresa de la ciudad. Medios independientes y mapas de anomalías térmicas de la NASA ubicaron un incendio en la Compañía Bashkir Soda, única productora rusa de cloruro de tereftaloilo, insumo de fibras aramidas para chalecos antibalas. Un día antes había ardido la planta química Azot, en Novomoskovsk.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó de “muy extraño” organizar “un ataque masivo de drones” contra Moscú durante un evento “de escala mundial”, según el diario Kommersant. Las autoridades rusas sostienen que todos los drones fueron neutralizados y reportan daños menores, mientras que canales de monitoreo y análisis de imágenes satelitales apuntan a incendios en instalaciones vinculadas a la industria de defensa. Moscú no ha informado de víctimas en la capital.
Todas las cifras proceden del Ministerio de Defensa ruso y de autoridades locales, y no pueden verificarse de forma independiente. Ucrania no ha comentado oficialmente el ataque. Si la cifra rusa es exacta, Kiev ha demostrado una capacidad de producción y lanzamiento masivo que rivaliza con las oleadas rusas de Shahed. El objetivo militar parece doble: saturar las defensas en torno a Moscú y golpear la cadena química que abastece al ejército ruso. El momento elegido, con la capital convertida en escaparate diplomático ante África, tiene un costo político evidente para el Kremlin. La guerra de drones ya no se mide en cientos sino en miles, y la profundidad del territorio ruso dejó de ser garantía de inmunidad.


















