
Protestas con reivindicaciones variadas en Francia y con dudas sobre una deriva violenta
Redacción Internacional
París.- Francia vive este sábado una jornada de protestas y manifestaciones con reivindicaciones diversas organizadas por colectivos variados, como los estudiantes y algunos líderes del antiguo movimiento de los ‘chalecos amarillos’ en la que las autoridades temen que derive en acciones violentas.
El Ministerio del Interior ha contabilizado «unas 500 acciones» y «más de 90 manifestaciones» en todo el país donde espera varias decenas de miles de personas (algunas fuentes oficiales han hablado de unas 150.000, sin contar las que puedan concentrarse en París).
Apoyo de partidos de izquierdas y pate de sindicatos
Lo peculiar de este movimiento, que cuenta con el apoyo de los partidos de izquierdas y sólo una parte de los sindicatos aunque no están en la iniciativa, es que no tiene una cabeza única y que aglutina reivindicaciones muy variadas.
La fecha se había elegido inicialmente para protestar por el aumento del precio de los carburantes y recibió el respaldo de ciertos líderes de los ‘chalecos amarillos’, un movimiento que sacudió Francia en 2018 y 2019 precisamente contra un aumento de los impuestos sobre los combustibles.
Pero sobre todo a eso se ha venido a añadir la movilización de los estudiantes de los liceos, que han protagonizado protestas y manifestaciones en las últimas semanas por toda Francia para reclamar mejores condiciones de educación.
Ante los temores de que las protestas degeneren, el presidente francés hizo el viernes por la noche desde Bruselas, donde participaba en el Consejo Europeo, un llamamiento a la «calma» al señalar que manifestarse es «un derecho constitucional» que se va a respetar «plenamente», pero debe ejercerse sin insultos ni destrozos.
Macron advirtió contra la participación de grupos violentos que pretenden «destrozar y crear disturbios».
Protegidos por la policía puntos estratégicos
Para prevenirlos, el prefecto de Policía de París ha prohibido desde las 7.00 de la mañana en varios puntos estratégicos de la ciudad, como los alrededores del palacio del Elíseo, de la residencia oficial del primer ministro del Gobierno (Matignon), de la Asamblea Nacional y el Senado, la avenida de los Campos Elíseos, ciertas plazas centrales y las estaciones de ferrocarril.
Se ha fijado un recorrido de manifestación que debe ir a partir de las 14.00 locales desde la plaza de la República a la de Clichy, evitando la entrada al centro de la capital.
Con carácter general, el ministro del Interior, Laurent Núñez, ha enviado la consigna a los prefectos de los departamentos del país (delegado del Gobierno) la consigna de que las fuerzas del orden deberán llevar a cabo «operaciones de desbloqueo sistemáticas» cuando se obstruyan «equipamientos o ejes estructurantes» como autopistas o carreteras de importancia.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, ha convocado una célula interministerial de crisis para seguir durante todo el día la marcha de las movilizaciones.
Debilidad del Gobierno de Lecornu
Esta jornada se desarrolla en una situación de debilidad del Gobierno de Lecornu, que podría caer en unas semanas si no saca adelante los presupuestos para 2027 y a seis meses de las elecciones presidenciales en la que la favorita de las encuestas por ahora es la líder de la extrema derecha, Marine Le Pen.
Precisamente el partido de Le Pen, la Agrupación Nacional (RN), se ha desmarcado claramente de estas protestas, en particular por la boca de su presidente, Jordan Bardella, que el viernes dijo estar «inquieto» por la posibilidad de que desemboque en violencia.
Bardella, que manifestó su apoyo a las fuerzas del orden, alertó sobre todo sobre el hecho de que más allá de las «reivindicaciones legítimas» que a su parecer se están planteando, puede ser la ocasión para que «la Francia del caos se reúna detrás de Jean-Luc Mélenchon», el candidato al Elíseo de la izquierda radical. (EFE)



















