
Pedir sangre en Facebook, vender plasma al mundo: la paradoja cubana
Por Julia Jareño ()
Miami.- Hay una pregunta que merece una respuesta: ¿cómo es posible que en Cuba una familia tenga que acudir a las redes sociales para conseguir donantes de sangre antes de una operación, mientras el país mantiene una industria dedicada a producir y comercializar hemoderivados?
No confundamos los términos: exportar hemoderivados no significa necesariamente exportar bolsas de sangre destinadas directamente a los pacientes. Son productos y procesos diferentes. Pero la contradicción sigue ahí.
Mientras familiares desesperados publican:
«URGENTE. Se necesita sangre para una operación. Por favor, quien pueda donar…»
Cuba continúa desarrollando y comercializando productos obtenidos del plasma, y hasta ha buscado inversión extranjera para ampliar la obtención y el procesamiento de plasma.
Entonces, la pregunta no es solamente cuánto produce Cuba. La pregunta es: ¿cómo puede un sistema sanitario tener una industria para aprovechar económicamente el plasma y, al mismo tiempo, permitir que un paciente dependa de que sus familiares encuentren donantes para poder entrar a un quirófano? La sangre debería estar donde más importa: salvando vidas. Porque cuando una familia tiene que salir a pedir sangre en Facebook para que su ser querido pueda ser operado, algo mucho más profundo que una simple escasez está fallando.



















