
Cuatro millones para una crisis humanitaria: ¿humanitaria para quién?
Por Julia Jareño ()
Miami.- ¡Qué alivio! Cuatro millones de dólares para la crisis humanitaria en Cuba, de los 160 que destina la ONU para estas situaciones. Ahora solo queda la parte complicada: descubrir a quién considera la cúpula que está atravesando una crisis humanitaria. Porque viendo los lujos con los que viven algunos de arriba, quizás esos milloncitos no sean para el pueblo después de todo.
Quizás hagan falta para resolver una emergencia mucho más grave: que se acaben las bolsitas Chanel, que haya que repetir outfit o que alguien de la familia todavía no tenga su Hermès.
Si queda algo después de atender esas necesidades tan urgentes, siempre estará el «bloqueo», ese comodín maravilloso que sirve para explicar desde la falta de comida hasta dónde terminaron los millones. Mientras tanto, abajo, el cubano cuenta los pesos para comprar comida. Y aquí viene la pregunta que incomoda: ¿cuánto de esos cuatro millones llegará realmente al cubano de a pie?
La ONU afirma que esos fondos se ejecutan en coordinación con instituciones nacionales y que su objetivo es llevar asistencia a las personas afectadas. Para quienes cuestionan la relación de la ONU con las autoridades cubanas, esa coordinación también alimenta una crítica legítima: ¿hasta qué punto una organización puede ayudar al pueblo sin terminar legitimando o fortaleciendo al poder que lo gobierna?
Al final, cuatro millones para una crisis humanitaria. La pregunta incómoda sigue siendo la misma: ¿»humanitaria» para quién?



















