
Obesidad y sobrepeso: causas, riesgos y tratamientos actuales
El sobrepeso y la obesidad no son solo una cuestión estética ni pueden explicarse siempre por decisiones individuales. La Organización Mundial de la Salud considera la obesidad una enfermedad crónica y recurrente en la que intervienen la genética, el metabolismo, la alimentación, el sueño, el entorno y las condiciones sociales.
El tratamiento debe centrarse en la salud, la función y la calidad de vida, no en la culpa. Puede incluir alimentación, actividad física, apoyo psicológico, medicamentos o cirugía en casos seleccionados. Este artículo es informativo y no sustituye una valoración profesional.
¿Qué son el sobrepeso y la obesidad?
En adultos, la OMS utiliza el índice de masa corporal —IMC, calculado con el peso y la estatura— como una medida de referencia: considera sobrepeso un IMC de 25 o más y obesidad uno de 30 o más. El IMC no mide directamente la grasa ni describe por sí solo la salud de una persona. La cintura, la composición corporal, la edad, las enfermedades y la función física también importan.
En niños y adolescentes se utilizan referencias ajustadas por edad y sexo. No deben aplicarse los criterios de adultos sin orientación profesional.
Causas y factores asociados
La obesidad aparece cuando se combinan factores biológicos, ambientales y sociales. Pueden influir la predisposición genética, algunos medicamentos, enfermedades hormonales, el sueño insuficiente, el estrés, la salud mental, la disponibilidad de alimentos y las oportunidades para moverse.
No todas las personas responden igual a la misma dieta o al mismo plan de ejercicio. Además, después de perder peso el organismo puede favorecer la recuperación, por lo que el seguimiento a largo plazo es importante.
¿Qué riesgos puede aumentar?
La obesidad puede asociarse con diabetes tipo 2, presión arterial alta, alteraciones del colesterol, enfermedad cardiovascular, apnea del sueño, problemas articulares, hígado graso y algunos tipos de cáncer. El riesgo no es idéntico para todas las personas y no se puede estimar únicamente por el peso.
Una evaluación médica puede revisar la presión, la glucosa, los lípidos, el sueño, la salud mental, la movilidad y los medicamentos que podrían favorecer el aumento de peso.
Tratamiento de la obesidad y el sobrepeso
Alimentación, movimiento y sueño
El tratamiento suele incluir un patrón de alimentación sostenible, actividad física adaptada, fortalecimiento muscular cuando sea posible y sueño suficiente. No se trata de hacer una dieta extrema durante unas semanas, sino de construir cambios que puedan mantenerse.
Una persona con dolor, discapacidad, enfermedad cardíaca o diabetes necesita un plan adaptado. La actividad física debe comenzar de forma segura y progresiva.
Apoyo psicológico y conductual
La terapia conductual, la educación nutricional y el apoyo psicológico pueden ayudar a trabajar la relación con la comida, el estrés, los atracones, el sueño y las barreras del entorno. Pedir ayuda no es un fracaso: forma parte del tratamiento de una enfermedad crónica.
Medicamentos
Los medicamentos para la obesidad se indican a personas seleccionadas, junto con cambios de hábitos y seguimiento. Los agonistas GLP-1 y los tratamientos relacionados pueden reducir el apetito y favorecer la pérdida de peso, pero producen efectos adversos, no son adecuados para todo el mundo y deben ser prescritos.
La OMS publicó en 2025 una guía sobre terapias GLP-1 para adultos con obesidad. La recomendación es condicional y las excluye durante el embarazo; además, insiste en que los fármacos no sustituyen la alimentación saludable, la actividad física y el acompañamiento profesional.
Cirugía metabólica y bariátrica
En algunas personas con obesidad severa o enfermedades asociadas puede valorarse una intervención quirúrgica. Requiere evaluación multidisciplinaria, información sobre beneficios y riesgos, y seguimiento nutricional y médico prolongado.
Nuevos avances
El cambio más importante es entender la obesidad como una enfermedad crónica que necesita continuidad, no como un problema que se resuelve con una sola dieta. Los medicamentos GLP-1 y las nuevas combinaciones han ampliado las opciones, pero todavía deben considerarse el precio, la disponibilidad, la seguridad a largo plazo y el riesgo de recuperar peso al suspenderlos.
También avanza la atención sin estigma, con objetivos centrados en la presión, la glucosa, la movilidad, el sueño y la calidad de vida, aunque el peso no cambie rápidamente.
¿Cuándo consultar?
Consulta si el aumento de peso es rápido o inexplicable, si hay ronquidos intensos y pausas respiratorias, cansancio extremo, dolor articular, cambios en la glucosa o presión alta. También conviene pedir ayuda si existen atracones, culpa intensa o conductas alimentarias que generan sufrimiento.
No compres medicamentos para adelgazar por redes sociales o fuentes no reguladas. La OMS ha advertido sobre productos falsificados y recomienda la prescripción y distribución reguladas.
Preguntas frecuentes
¿La obesidad es falta de voluntad?
No. Intervienen factores biológicos, psicológicos, sociales y ambientales. La responsabilidad individual no explica por sí sola una enfermedad compleja.
¿Los medicamentos GLP-1 sirven para todo el mundo?
No. Requieren indicación profesional, revisión de antecedentes, control de efectos adversos y seguimiento.
¿Bajar de peso siempre elimina los riesgos?
No necesariamente. La salud también depende de la presión, la glucosa, el sueño, la movilidad y otras condiciones. El tratamiento debe valorar el conjunto.

Datos verificados
La OMS clasifica la obesidad como una enfermedad crónica y recurrente con causas complejas. En 2025 publicó recomendaciones sobre GLP-1 para adultos con obesidad, siempre dentro de un programa integral y con prescripción profesional.
Revisión editorial: 4 de octubre de 2026.



















