---
title: La Habana, ciudad de cicatrices
date: 2026-09-07T10:14:23Z
modified: 2026-09-07T10:14:23Z
permalink: "https://elvigiadecuba.com/la-habana-ciudad-cicatrices/"
type: post
status: publish
excerpt: La Habana, ciudad de recuerdos y cicatrices. Un relato personal sobre la transformación de una urbe, la pérdida de su esencia y la nostalgia de un pasado glorioso.
wpid: 108632
featured_image: /wp-content/uploads/2026/09/A-11-7.jpg
featured_image_alt: En la foto, una imagen de La Habana
author: Redacción
timestamp: 2026-09-07T10:14:23Z
tags:
  - Selección del Editor
  - Crisis y Abastecimiento
  - Noticias de Cuba
  - Política, Economía y Sociedad
  - ciudad
  - crónica
  - cuba
  - HISTORIA
  - La Habana
  - memoria
  - nostalgia
  - recuerdos
  - RELATO
  - transformación
---

Por Ramón Muñoz Yanes ()

Madrid.- Nací en La Dependiente, que era tu entrepierna escarranchada en abril de 1961. Mis pupilas te vieron aún linda, con calles como las piernas de las dependientas de todo comercio capitalino, elegantes con medias finas. Entonces te vestías de cines y teatros, cabarets, y en la brisa de los domingos fui creciendo entre chiringas, patines y las pocetas del malecón.

Te vi menopaúsica, sin tus menstruaciones de café, rones y cervezas. Tu piel morena de calles, otrora inundadas de autos como lujosos collares, se fue llenando de esas cicatrices que llamaron baches, y comenzaste a envejecer. Tus antiguas pestañas de carteles y anuncios ya no iluminaban y luego se cayeron, unos por ciclones y otros por cansancio. Los cines cerraban, los teatros perdieron los tejados y la gente dejó de llamarse hermano; se llamaron compañeros, que en el argot popular significa ladrón, delator, envidia, hambre y vigilancia.

Ni siquiera tuviste un asilo decente. Los parques se vaciaron de sonrisas y los niños dejaron de hablar de Martí o Céspedes; querían ser como el Che y dejaron de hacer la comunión. Las iglesias cerraron por acoso y derribo.

Te dejé de recuerdo los huesos de los abuelos y las cenizas de papá. Tengo que confesarte que no sé dónde están. Abuela Lola compraba flores los domingos en 23 y 12, para sus padres en el Cementerio de Colón. No puedo comprar flores, aunque tal vez, si alguna vez eres libre y aún estoy vivo, algún domingo compre flores cerca de donde lo hacía abuela y las pondré sobre alguna tumba. Creo que muchos muertos también son míos.

No te vi morir, mi Habana. Algo más de tres décadas lejos y no creo que te vea más. Te moriste. He visto fotos de un hotel inmenso azul frente a Coopelia. No lo veo como un hotel, es una especie de cruz burlona de quienes te mataron a ti y a tus hijos. Nos mataron de la manera más cruel: nos fusilaron los abrazos del abuelo, nos apuñalaron los besos de los padres y nos secuestraron los recuerdos, pero nos dejaron vivos, presos de nosotros mismos.

¿Sabes? Pasé con mucho disimulo por la aduana verde olivo, los olores y hasta los golpes de la infancia, besos de novias, abrazos de amigos. Los fines de semana los saco de la memoria y les dejo que correteen por el patio. Solo sonrío entonces, aunque para serte sincero también sonrío cuando se mueren algunos de esos que nos fusilaron la patria. Son días de carcajadas, como aquellas de Galiano o la calle Reina, mirando juguetes en las vidrieras por navidades, agarrado a la mano de abuelo.

Te confieso que también sonrío con disimulo ante los apagones, con las farmacias vacías y los panes duros, que sirven de tortura a bocas sin prótesis, pero que gritaban «Paredón» y más «paredón», como si la sangre exigida al compatriota no regresara a buscarte en medio de la infamia crónica. Imagino a los más serviles masticando alimentos podridos mientras recuerdan cuando informaban a la policía política qué jóvenes del barrio escuchaban música americana. Los pueblos y las ciudades como tú paren hombres buenos, pero también mucho hijo de puta, perdón por el término. Sonrío con sus miserias, con la educación perdida, con sus vaginas erigidas en fuente de alimentos baratos. Te mataron, mi Habana, pero se mataban ellos mismos.

Dicen que Raúl se está muriendo y, a decir verdad, no me importa. Miro todo a través de esta lejanía aséptica. Si te soy sincero, tengo algunas manías: por ejemplo, compraría la prótesis ocular del hijo de Raúl Castro y la pondría en la puerta de la nevera, para mirarla y contarle por las tardes cómo su familia mató un país y a mi ciudad. Pero son locuras de viejo. Lo escribo por si pasa algo y lo ultiman; quizás algún enterrador sepa que un cubano le compraría la prótesis a buen precio. Nada, caprichos de la edad.

Eso sí, disfruto mucho. Los pioneros de ayer hoy no hablan de universidades o literatura; aspiran a ser abakúas o babalawos, apenas dominan la gramática y crecen en chiqueros que alguna vez fueron repartos. Es literalmente maravilloso que hayan tenido que vivir sus vidas con escoltas y que envejezcan observando que son una especie de artistas plásticos fecales: todo lo que hicieron fue literalmente mierda, aunque un Silvio Rodríguez se pasee por España intentando esconder a los seniles comunistas hispanos con acordes que «la Era no estaba pariendo un corazón, estaba abortando».

## Topics

**Categorías:** [Selección del Editor](https://elvigiadecuba.com/wp-content/uploads/wp-mfa-exports/taxonomy/category/redactor.md), [Crisis y Abastecimiento](https://elvigiadecuba.com/wp-content/uploads/wp-mfa-exports/taxonomy/category/crisis-abastecimiento.md), [Noticias de Cuba](https://elvigiadecuba.com/wp-content/uploads/wp-mfa-exports/taxonomy/category/cuba.md), [Política, Economía y Sociedad](https://elvigiadecuba.com/wp-content/uploads/wp-mfa-exports/taxonomy/category/politica-economia-y-sociedad.md)

**Etiquetas:** [ciudad](https://elvigiadecuba.com/wp-content/uploads/wp-mfa-exports/taxonomy/post_tag/ciudad.md), [crónica](https://elvigiadecuba.com/wp-content/uploads/wp-mfa-exports/taxonomy/post_tag/cronica.md), [cuba](https://elvigiadecuba.com/wp-content/uploads/wp-mfa-exports/taxonomy/post_tag/cuba.md), [HISTORIA](https://elvigiadecuba.com/wp-content/uploads/wp-mfa-exports/taxonomy/post_tag/historia.md), [La Habana](https://elvigiadecuba.com/wp-content/uploads/wp-mfa-exports/taxonomy/post_tag/la-habana.md), [memoria](https://elvigiadecuba.com/wp-content/uploads/wp-mfa-exports/taxonomy/post_tag/memoria.md), [nostalgia](https://elvigiadecuba.com/wp-content/uploads/wp-mfa-exports/taxonomy/post_tag/nostalgia.md), [recuerdos](https://elvigiadecuba.com/wp-content/uploads/wp-mfa-exports/taxonomy/post_tag/recuerdos.md), [RELATO](https://elvigiadecuba.com/wp-content/uploads/wp-mfa-exports/taxonomy/post_tag/relato.md), [transformación](https://elvigiadecuba.com/wp-content/uploads/wp-mfa-exports/taxonomy/post_tag/transformacion.md)