Irán declara terroristas a la Royal Navy y la RAF británicas y clasifica al MI6 como «grupo hostil»

Escuchar este artículo
Audio completo disponible.

Redacción Internacional

eherán.- Irán abrió este domingo 1 de noviembre un nuevo frente diplomático contra Londres al anunciar que la Marina Real británica (Royal Navy) y la Real Fuerza Aérea (RAF) pasan a figurar en sus listas de organizaciones terroristas, mientras que el servicio de inteligencia exterior MI6 queda clasificado como «grupo hostil», informó el Ministerio de Exteriores iraní.

Según el comunicado oficial, recogido por la agencia estatal IRNA y reproducido por Iran International y Kurdistan24, la decisión se apoya en una resolución del Consejo Supremo de Seguridad Nacional y llega a dos días de las elecciones de medio término en Estados Unidos, en plena escalada verbal entre Washington y la teocracia.

Teherán justifica la medida por el apoyo británico a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, en particular el uso de bases e instalaciones militares y logísticas bajo jurisdicción británica. El régimen cita además la decisión de Londres, del 13 de julio de 2026, de colocar a la Guardia Revolucionaria (IRGC) bajo su Ley de Amenazas Estatales, y advierte que Londres «cargará con la responsabilidad de las consecuencias».

Las dos manos de Teherán

Irán presenta la medida como «recíproca» y ajustada al derecho internacional, pero no es simétrica: Londres no designó a la IRGC como organización terrorista, sino que la sometió a un régimen de amenazas estatales, mientras Teherán pone en la misma categoría a fuerzas armadas regulares de un miembro de la OTAN. No hay confirmación oficial de una respuesta del Gobierno británico ni se sabe qué efectos prácticos tendrá sobre buques británicos en el Golfo o en el estrecho de Ormuz, que Irán mantiene cerrado.

El gesto encaja en el patrón de las últimas horas: el sábado, el líder supremo Mojtaba Khamenei ordenó ampliar la lista de objetivos estadounidenses e israelíes «sin límites geográficos», y el jefe de seguridad Mohsen Rezaei condicionó la reapertura de Ormuz a siete exigencias, mientras mediadores qataríes buscan reactivar el diálogo con Washington y el Pentágono prepara opciones militares para después del 3 de noviembre.

Designar como terroristas a la Royal Navy y la RAF da a Teherán una cobertura legal interna para actuar contra activos británicos en la región y eleva el riesgo para el tráfico marítimo en el Golfo. Teherán negocia con una mano y endurece el discurso con la otra, en un contexto de crisis energética y presión internacional creciente.

Comparte esta noticia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *