ENCRUCIJADA EUROPEA Y ESPAÑOLA CON CODA CUBANA

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Por Carlos Cabrera Pérez

Madrid.- Algunos corresponsales cubanos -amigos y conocidos- andan con el moco caído porque Pedro Sánchez, el agónico, no acaba de caer y han pretendido leer las recientes elecciones europeas con el manual de las castristas Brigadas de Respuesta Rápida, de todo o nada, que tanto daña la necesaria y ausente pluralidad cubiche.

Vayamos por round. Campana. No se trataba de cambiar el parlamento ni el gobierno de España, sino los europeos, y la victoria de la derecha -en contexto tan heterogéneo y complicado- es inapelable, por mucho que los soldaditos woke abrazados a la teoría de lo políticamente correcto, anden lloriqueando por el retorno del “fascismo” a Europa.

A Europa no ha vuelto el fascismo, derrotado en la II Guerra Mundial, sino que se ha materializado el hartazgo de una parte del electorado con la pasividad de los partidos tradicionales ante el crecimiento de la desigualdad, atentados de inspiración salafista, la guerra de Ucrania y la criminalidad vinculada a la emigración. Francia es el mejor ejemplo posible de la reacción de la sociedad europea a la pasividad reinante y las victorias de la derecha en todo el continente, incluidos otroras oasis socialdemócratas como los nórdicos, así lo confirman.

Round 2. El PSOE no consigue subir del 30 por ciento del voto, desde el 23 de julio del año pasado, cuando ganó el PP, pero no pudo gobernar porque Sánchez consiguió alianzas parlamentarias con vocación suicida y que -como en la vida- comienzan a pasarle la cuenta y a perjudicar a su partido, por el giro simulado hacia la izquierda, que lo ha alejado del centro y sus pactos con partidos independentistas.

Pedro Sánchez y José Luis Rodríguez Zapatero se empeñaron en mostrar su incapacidad a los españoles, con una estrategia que era una huida hacia ninguna parte, que pasaba por fagocitar a SUMAR -logro conseguido, sin saber aún el coste que tendrá para la coalición gubernamental- y crecer en Andalucía y Madrid, donde la derrota ha sido de tal calibre que los sarracenos madrugaron el lunes en las inmediaciones de las casas de los Don Juanes (Espadas y Lobato) para degollarlos al amanecer, sin que la sangre llegue al Guadalquivir y el Manzanares.

Juan Espadas, el gran perdedor andaluz, se puso tierno en el mitin de Benalmádena y soltó aquello de ¡Begoña, estamos contigo! Y tanto.

Las caras del Comité Federal del lunes en Ferraz eran de funeral, aunque algún cronista piadoso, las llamó de “contención”, pero es que si el domingo fue una noche toledana para el dúo sacapuntas del socialismo ibérico, la semana abrió con la imputación por una jueza extremeña del hermanísimo de Sánchez, del presidente de la Diputación de Badajoz y nuevo líder del PSOE regional y otro funcionario.

Pero cuando la dirigencia sociolista y la militancia socialista empezaban a asimilar el palo y recordar que seguían mandando en España, tres sombreritos callados por las arenas venían:

Illa y la vuelta de Puigdemont - El PeriódicoCagua one: El levantisco Carlos Puigdemont le robaba la cartera a Salvador Illa y se quedaba con la presidencia y la mesa del Parlamento catalán, con el apoyo de Esquerra Republicana de Cataluña. El que avisa no es traidor, cuando Illa ganó las elecciones, el fugitivo recordó que Sánchez había perdido frente al PP, pero que había sido investido presidente. ¡Atiza, mango verde!

Cagua two: El Consejo General del Poder Judicial pidió unánimemente al presidente del Gobierno que deje de atacarlos y descalificarlos por su labor y su equivalente en Madrid, sacó otro pronunciamiento por las embestidas de Sánchez contra el juez que está investigando su mujer.

Cagua three: La camarada Yolanda Díaz daba la espantada en la destrozada SUMAR, pero aclaraba que se quedaba con el cargo de vicepresidenta, el buen sueldo, la casa y el coche oficial. Cuando creíamos que lo habíamos visto todo, saltó el konsomol Iñigo Errejón y calificó la decisión de la muerta de generosidad y vista larga. Ardió el Kremlin madrileño, mientras las huestes de Lenin (Partido Comunista de España) y de Trotsky (Izquierda Unida) avanzaban con sus tanques sobre el Palacio de Invierno.

Extraños compañeros de cama

El PP lleva meses reconstruyendo sus naturales relaciones con PNV y Junts por Cataluña, ambos de derecha y con fuertes corrientes conservadoras, que apuestan por pasar página -cuanto antes mejor- del abrazo de Sánchez. Obviamente, ambos acercamientos tendrán un coste político para Feijóo, que tratarán de capitalizar Vox y Alvise Pérez, pero así de dura es la política.

A priori, la imposición woke intentará que PSOE y PP vayan de la manita en Europa, pero tal designio, tiene serios inconvenientes para Alberto Núñez Feijóo, porque Vox se ha consolidado y Alvise Pérez ha entrado con inusitada fuerza en Europa, con más de 800 mil votos de toda España y con porcentajes en municipios que podrían convertirlo en llave de gobernabilidad; salvo que perezca en el tránsito de predicador a proveedor de trigo. La historia reciente es prolija en actos fallidos de partidos aluvión como los griegos de Tsipras, Podemos y Ciudadanos en España.

El PP fracasó en su ofensiva contra Vox, socio de gobierno y parlamentario en varias comunidades autónomas y numerosos ayuntamientos; confundiendo al adversario y dando por muerto a Sánchez, idéntico error al de Susana Díaz, cuando, tras haberlo tirado por el balcón de Ferraz, no bajó a la acera para darle la extremaunción.

La derecha española concurrió a las elecciones en tres listas, PP, Vox y se acabó la fiesta (Alvise) y el PSOE jugó con esa baza hasta que las urnas lo bajaron de esa nube y lo volvieron a la realidad. Una cronista a sueldo de Moncloa, toda pasión Onetti ella, pronosticó la victoria al revés: “Cuando Feijóo despertó, Sánchez aún estaba allí” Que Dios le conserve el oído porque de vista y olfato anda muy jodida.

En política exterior, Zapatero (optimista antropológico verdolaga) y Sánchez han abierto frentes indeseables con Europa; forzando el reconocimiento de Palestina, con Israel y con Argentina; los europeos lo usarán como voz socialdemócrata hasta que lo desalojen de Moncloa y Ferraz, los judíos no perdonan a quienes les ofenden y Milei lo tiene entre ceja y ceja.

El Padrino, toma uno

De tanto desastre, ha tomado atenta nota Felipe González, y -como Don Corleone- dejará que los desamparados, como el funerario de la primera escena de El Padrino- exijan una reacción. Se dejará querer, llamará a Alfonso Guerra y echarán a andar la decapitación de Sánchez y Zapatero; con las ayudas de Lambán y Page (líderes en Aragón y Castilla La Mancha, respectivamente), que propondrán a Ignacio Urquizu, diputado aragonés y poco conocido para el público.

Como “España entierra bien”, Alfredo Pérez Rubalcaba dixit. Con Sánchez el PSOE se hará un Pablo Casado, aunque los motivos sean muy diferentes, y si Pedro asume la derrota y se porta bien, Felipe apaciguará a Koldo -con empleo discreto y generoso sueldo; en eso los socialistas son magos- para que amague, pero no dé, como viene haciendo en los últimos 15 días, con insinuaciones sobre el presidente del gobierno, que a estas horas debe estar sopesando un adelanto electoral, aunque no lo dirá hasta ver si consigue investir a Illa, el gran perjudicado por las maniobras de su jefe, pero que cuenta con el afecto de Felipe y ha conseguido muy buenos resultados electorales.

En caso de que ¡Pedro! no entre en razones y se amorcille en tablas (símil taurino) asistiremos a la venganza de Corleone contra el productor de Hollywood amante de los caballos de carrera, que se despertó con la cabeza ensangrentada de Khartoum entre sus sábanas de hilo, por no haber dado el protagónico a Johnny Fontana en una película.

Tras el descalabro europeo y las malas noticias desde Cataluña; donde Illa lo intentará hasta el final y puede haber repetición electoral, la judicatura y SUMAR, el PSOE vive como un trasplantado de corazón, todo va bien, pero la galerna bate y habrá que volver a votar en otoño, entonces sí, para definir parlamento y gobierno españoles.

Eurodiputado Manu Pineda concluyó visita a Cuba (+Video) › Mundo › Granma -  Órgano oficial del PCC

Coda cubana

A resultas de la eficaz campaña de Sánchez y Zapatero, el destrozo en SUMAR ha dejado sin escaño al compañero Manu Pineda, acérrimo defensor del tardocastrismo en Europa quien, cuando acude a cumbres de mojitos, se enguayabera, cual niña caprichosa en tarde de enojo. Los comisarios de IU ya han salido pidiendo que dimita uno de los tres primeros para que entre el agentón castrista, pero la Pasionaria no está para tafetanes y quienes tocaron pelo han dicho: Niet, camarada Pineda, niet. El acta de eurodiputado y el sueldazo son míos.

Como ahora tendrá tiempo de sobra, podría volar a La Habana, pagándoselo de su bolsillo y, previo lloriqueo ante el Rincón de las Madres, contar a sus jefes del FARINT que solloza porque, cual rey Boabdil, ha perdido Granada. Salvo milagro, Pineda va camino de ser carne de Mesa Redonda, donde ilustrará a su escasa audiencia sobre los avances del fascismo en Europa; a cambio de trato VIP en el estercolero que desgobierna a Cuba.