TERRORISTAS SON USTEDES, HUMBERTO LÓPEZ

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Por Anette Espinosa
La Habana.- El gobierno cubano hubiera preferido hacer silencio sobre todo lo relacionado con los sucesos ocurridos el sábado en la Finca de los Monos, pero los medios independientes y las redes sociales los obligaron a salir a la palestra y dar su versión.

Primero fue el gobierno de la capital, que hizo público el domingo una especie de comunicado en el que decía que las redes mentían, que no había muertos, que los heridos eran solo dos y que la actividad no había sido consensuada con nadie. Incluso, dejó entrever que lo ocurrido en el referido lugar había sido apenas una escaramuza.

Luego, en el noticiero de la noche, apareció el vocero oficial de la policía, Humberto López, para, con su proverbial servilismo, intentar quitarle más hierro al asunto, decir que todo había sido una burda campaña de manipulación de las redes y los medios independientes, a los que llamó terroristas.

Insistió en lo mismo que la nota del gobierno capitalino: la actividad no fue informada, no fue consensuada, allí se apareció la policía al instante, cerró, acordonó todo, permitió la salida tranquila de las personas. Nada, que, para el odiado personaje de la televisión cubana, la quinta mejor policía del mundo hizo, una vez más su trabajo.

Pues bien, todo es mentira. A las redes, y a los medios que viven de ellas, porque no tienen forma de saber de lo que pasa en Cuba, porque no dejan que el periodismo libre se mueva, se les fue un poco la catalina. No hubo nueve muertos, ni tres, de lo cual me alegro mucho, pero tampoco fue todo tan simple como lo quiere pintar el personaje de marras.

La culpa de las versiones, a veces erradas, por algo son versiones, la tienen el gobierno castrista, el Departamento ideológico, el Partido Comunista, por la censura total que hay en Cuba, un país en el que solo tienen voz los que dirigen.

Para hablar de estos hechos, solo puede hacerlo la policía. Si los jerarcas del cuerpo represivo no salen a dar su versión, no ocurrió nada. Y cuando la dan, esa tiene que ser la verdad. Pues no, no funciona así. La verdad existe más allá de la versión suya y más, incluso, que las de nosotros o las redes. Hay una verdad, unos hechos locos, momentos de mucha tensión, muchas personas armadas, cual si hubieran sido mambises, con machetes.

Hubo violencia desmedida, agresiones, cientos de persona fuera de control, y los culpables son ustedes: el castrismo y sus acólitos.

Es mejor que no haya pasado nada. Me alegro de que solo hubiera heridos. Pero ni eso debió ocurrir.

La policía y el gobierno sabían de la actividad. No se mueve nada en Cuba sin que lo sepan, porque tienen una enorme red de chivatos e informantes que le cuentan todo. Pero era fin de semana, tiempo de descansar, de dedicarse a los placeres, mientras allí, donde dijeron que iban a vender cosas a mejores precios que los de todos los demás lugares, para garantizar que la gente fuera, se amontonaban cientos de personas para poder comprar algo.

El gobierno tiene responsabilidad. La policía es responsable. Las redes no son terroristas, solo se hacen eco de lo que va corriendo de boca en boca, o de la visión de los presentes ante un hecho de envergadura notable. Además, hay vídeos, cientos de vídeos que hablan muy claro de la desmedida violencia en el lugar, incluso del riesgo de una matanza.

La culpa de todos los hechos de sangre que ocurren en Cuba es de la policía, del gobierno, de la ineficacia de los cuerpos de control para combatir la delincuencia, de la apatía para enfrentar a los bandidos. ¿O es que ya se les olvidó la chica que fue asesinada por su expareja en Camalote, Camagüey, en la misma estación de policía, delante de un agente armado, minutos después de que la chica, una joven de 17 años, llegara en busca de ayuda?

¿Acaso se les olvida la cantidad de denuncias que han presentado mujeres que luego fueron ultimadas por sus esposo o exesposos en los últimos 18 meses?

Los terroristas son ustedes, dirigentes y policías. Ustedes, que solo se preocupan por robar, por darse la buena vida, por esquilmar al pueblo, por someterlo. Ustedes, que no tienen el valor de hacer elecciones libres, que manejan la Constitución y las leyes a su antojo, que someten a los fiscales, jueces, abogados, para encarcelar al que disiente.

Cuando ustedes decidieron que habría internet -malo, lento, manipulado, pero que habría- pensaron solo en los beneficios: la cuenta de Etecsa les iba a aportar mucho dinero, pero olvidaron lo que vendría detrás. Ahora lo saben: los cubanos saben que los Castro son unos bandidos, unos ladrones, acomodados, que han exprimido al cubano cuanto han querido, y que esos que los defienden, supuestos gobernantes y policías, son una banda de corruptos que alguna vez tendrán que pagar por todo lo que han hecho.