EL TOQUE NO TIENE CULPA, LA DICTADURA SÍ

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Por Manuel Viera
La Habana.- La orden de perder el tiempo con otra campañita está dada. Y cada una trae consecuencias peores a la anterior. La culpa del desastre no la tiene El Toque, es apenas otra consecuencia. Hoy puedes desaparecerlo y mañana surgirían 10 Toques más. Quien tiene que hacer el trabajo, no lo hace y ustedes lo saben.
En el mundo, las tasas de cambio de las divisas varían cada día, son flotantes y la pincha la hace el Banco Central en cada país. En Cuba, eso lo hace el informalismo porque la terquedad así lo ha querido. Creen que manteniendo fija las tasas en valores que se vuelven ridículos, favorece a la economía y el efecto es todo lo contrario.
El papel de los bancos se vuelve anacrónico y se dejan de captar millones de dólares, euros y otras divisas. Aún sin la moneda dura para competir, yo haría algo: me conformaría con que hagan su papel y especulen diariamente junto a El Toque y, cuando menos, hicieran el intento por captar lo poco que entra.
Si mañana saliera el BCC y creara una plataforma similar o dijera que trabaja con las tasas que publique El Toque, ¿a quien tú le venderías tus dolaritos?, ¿al banco o a un desconocido? Algo yo haría, menos sentarme a observar sin hacer nada y ponerme a hablar cada cinco minutos del bloqueo. No hacer nada es para mí una actitud facilista e imperdonable.
El Toque es apenas un actor más que juega a especular en la desecha economía cubana. La economía no se arregla con muela y discursitos, se arregla con mucha pincha e inteligencia, algo muy escaso entre los decisores por estos tiempos.
Alerté sobre el error que suponía la campaña para bajar las tasas a «la cañona» y sin fundamentos, incluso, les hice un gráfico. Hoy alerto sobre esta otra: están a punto de consagrar a El Toque o convertirlo en 10 nuevas plataformas especulativas, mientras lo que tendría que haberse hecho desde hace años, no se le ocurre a nadie.