EL ODIO, EL RESENTIMIENTO

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Por Luis Rodríguez Pérez ()

Quivicán.- Este es el sello, la marca de todos los comunistas. Triunfan los bolcheviques marxistas y la policía secreta, conocida como la «CHECA», captura un barco llamado «Trouvor».

«Los tripulantes, encerrados en las bodegas, fueron obligados a salir uno a uno a cubierta. Al llegar al puente, la víctima era desnudada, atada de pies y manos, y extendida en el suelo se le amputaban las orejas, la nariz, y los órganos genitales. Una vez «podada», en expresión de uno de los chequistas, se la arrojaba al mar. Así, una tras otra.

Los horrores no acabaron con el infierno del «Trouvor». En el cementerio de Morchanks fueron enterrados vivos ocho campesinos heridos. En Rostov se fusiló a todos los muchachos de catorce a quince años sospechosos de simpatizar con los enemigos de la Revolución. En el distrito de Kirsanov se encerró a los detenidos en un establo repleto de cerdos salvajes y hambrientos.

Al anciano arzobispo de Jarkov le despellejaron la cabeza, y al obispo de Pern le enterraron vivo. En Kiev, los enfermos fueron desalojados de los hospitales y fusilados en plena calle. Igual suerte corrieron veinte mil de los cincuenta mil habitantes de la ciudad transcaucásica de Yangia, abatidos por las balas de sus verdugos.

Los desdichados supervivientes vagaban descalzos por las calles, vestidos con harapos, igual que sombras fantasmales. No tenían ni un mísero mendrugo de pan que llevarse a la boca, ni tampoco leña para calentarse en el gélido invierno. Ni tan siquiera velas para alumbrarse ante la falta de electricidad. Los cadáveres de caballos yacían abandonados en las calzadas, dibujando con tétricas pinceladas una de las estampas más crueles de la Historia de la Humanidad.»

No diré nada de lo que pasó aquí, el propio Fidel Castro, en entrevista a ese Ignacio Ramonet, hablando de la UMAP, dijo: «Con relación a los homosexuales había prejuicios fuertes. Yo ahora no voy a defenderme de esas cosas, la parte de responsabilidad que me corresponda la asumo».

Díaz-Canel le dijo al mismo «periodista», que aquí no se reprime la manifestación pacífica, ni el pensar diferente. Entonces, ¿por qué golpearon a la profesora Alina Bárbara, cuando se disponía a manifestarse de manera honorable frente a la estatua de Martí, en el Parque Central, en la Habana?

Ya lo dije en el post anterior, que borré: la golpearon, no para prohibirle su entrada a la capital, sino que la luxación que sufrió y su asfixia en el auto patrullero era la estrategia dictada por el alto mando, para desviar la atención. Todos nosotros nos enfocamos en la tortura que recibió la profesora y se nos olvidó lo principal, que no le permitieron manifestarse.

Todos los días, a todas horas, todos nosotros sufrimos claras violaciones a los más elementales derechos humanos. La brutal cacería del 11J aún no ha terminado. ¿Por qué? ¡Porque el 11J vive!

Mi pobre madre, sacrificada hasta la extenuación, sufrirá hasta la muerte en vida cuando cumplan con mi anunciada encarcelación. Esos son los dolores sin nombre que amerita mi Patria.

Nada cambiará en nuestra lucha por lo que es justo. Saldrá Angélica, y yo me habré ido. Pero Angélica será entonces, Luis Rodríguez; y yo seré entonces, las dignas hermanas Garrido.

¡No lo duden!