¡AY, PEPE!

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Por Oscar Durán

La Habana.- Hace 129 años te nos fuiste, caballo. Tú no sabes la falta que nos hace. Ahora mismo quisiera estar en Santa Ifigenia, sentado al lado tuyo, tratando de desahogarme. No doy más, Pepe. La estamos pasando mal.
Nos fuimos por un barranco loma abajo y nadie nos puede sacar de aquí. Estamos mal, pero muy mal. Si en 1895 tú no tenías corriente en la Manigua, en 2024 tampoco tenemos ni en la ciudad. Solo pedimos comida y electricidad, pero nuestros mayorales ni eso son capaces de darnos. Necesitamos un líder como tú, que nos diga: “vamos a luchar, carajo, para tener una vida digna.”
Pepe, ¿qué hicimos para merecer esta mierda de vida? Mi hijo, cada dos minutos, me dice “tengo hambre”. Y solo le puedo responder: yo también, pipo. Mi salario de 3 748 pesos y no alcanza ni para comprar los Zuko del mes.
Estos degenerados nos tienen sufriendo por los cuatro costados. Lo poco que podemos resolver en la calle es gracias a las Mipymes, que no deberían llamarse así porque su verdadero nombre es Meexprimen. Los precios llegan a Saturno y el dólar a Mercurio.
Se está pirando malanga, Pepe. Desde primeros secretarios del Partido hasta pacientes del hospital psiquiátrico de Mazorra. No va quedando nadie. Somos cuatro pelagatos viviendo una miseria de vida, mientras la cúpula anda gozando como quiere. Hace unos días fue Miguelón a Rusia y adivina a qué: pues a hacerle el amor a su Machi en un hotel cinco estrellas. Te digo esto, Pepe, porque no resuelve nada y se pasa la vida comiendo bola por ahí.
Esto no es lo que soñaste para tu República, Pepe. Tenemos un presidente puesto por el dedo índice de Raúl Castro y un director de la Fragua Martiana llamado Yusuam Palacios. No quisiera burlarme de Palacios, el pobre, da lástima cuando abre la boca, pero tú, Pepe, merecías otra persona para mantener vivo tu pensamiento. Yusuam está para mandarlo de camarógrafo de El Necio o de scripts de Humberto López.
Pepe, cuando te digo que esto está duro es porque está duro. Imagínate que Carlos Tabares cogió la regadera de Gerardo Hernández y a los dos días empezó a regar el jardín en su casa de Hialeah. Fue bajando de una. No hay quien aguante la jugada.
El Ordenamiento fue un fracaso, el proceso coyuntural no se acaba, el limón es la base de todo, la UJC manda a crear tu propia felicidad, el ministro de Economía pide confianza en la Revolución y ahora está encerrado en una “prisión”. Díaz-Canel habla de modestos apagones, mientras llama al pueblo a arrancarle un pedacito a los problemas. Rusia nos iba a sacar del pantano, pero cambiamos la variante. Ahora es China la tipa. Ya ordenaron en las escuelas primarias a enseñar a decir Ni Hao (buenos días). Nada somos, Pepe. Esta gente -no confundir con los chinos y los rusos- acabó con nosotros.
Necesitamos un líder como tú, vuelvo y repito. Andamos sin brújula. Aquí nada funciona. La educación no sirve, la salud colapsó y los mandados de la libreta están varados en el Canal de Panamá desde hace burujón de tiempo.
¿Qué sostiene esto? El miedo, Pepe. Tenemos miedo y no podemos quitarnos el miedo. ¿Viste lo del Primero de Mayo? Me dolió ver la Tribuna Antimperialista llena de carneros. Un golpe fuerte y bajo, no te lo puedo negar. Fue como si Roberto Balado me diera un uppercut.
Pero lo más lindo -y me alegro-, que la dictadura los cogió para sus cosas. ¿Fueron al desfile? Pues toma apagones. Ahora andan pidiendo lámparas recargables y unos dólares a su familiar de Miami, para sobrevivir esta tragedia. ¿Quién los manda?
Pepe, no te voy a atormentar más. Somos un pueblo que se merece pasar por esto. Es la única realidad. A estas alturas, nadie nos puede salvar. Ni siquiera una CBP-1 o el Parole. Somos una sociedad podrida por culpa del socio ese que tienes a unos metros “dentro” de una piedra.
Descansa tranquilo y no cojas lucha con nosotros. Mañana es 20 de mayo y deberíamos celebrar el nacimiento de la República, pero nos quedaremos tranquilos en casa, en medio de un apagón, matando 50 mosquitos por minuto y revisando en el celular a ver si Yarelis volvió con Lázaro o si el Tiger se fajó con Keivincito el 13.
Asco, Pepe. Eso nos debiéramos coger.