LA ENTREVISTA PACTADA A DÍAZ-CANEL Y LOS OLVIDOS DE RAMONET

0
15
Por Hermes Entenza
Núremberg.- Acabo de ver esta joyita de la política exterior cubana, o para decirlo más claro, la vergonzosa puesta en escena a nivel internacional del señor Miguel Díaz-Canel, presidente de la República de Cuba.
Resulta que, según el presidente, el pueblo cubano es quien se enfrenta a los que disienten; no es el poder absoluto, no es la policía, ni la seguridad del estado, ni el Partido Comunista de Cuba que este señor representa. El pueblo siempre paga, el pueblo es el que maltrata al propio pueblo, y el mandatario intenta, infructuosamente, achacarle las golpizas, los insultos, las violaciones de los derechos humanos, el destierro de tantos y encarcelamiento de cubanos por exigir libertad.
Parece que las cárceles en Cuba son privadas, pues si el mandatario se desliga de todos los sucesos ocurridos en Cuba, y de los mil 69 presos políticos, sería muy fácil ir a las innumerables prisiones que colman la isla, y abrir las puertas para que estos puedan salir.
Si culpa tiene el presidente y su maquinaria, culpa tiene Ignacio Ramonet por seguirle el jueguito a este individuo oscuro y falto de principios. Ramonet está al tanto del acontecer en Cuba, son muchos los años chupándole los labios al régimen; pero es evidente que esta entrevista es el resultado de un trabajo de mesa, donde ambas partes conveniaron preguntas y respuestas para echarle un poco de barniz a un gobierno que, a estas alturas, no se ha cansado de cometer errores políticos, económicos y lesivos contra el pueblo.
Canel tiene miedo de asumir la responsabilidad; se desvela tratando de salvar la plataforma gubernamental que se hunde, pero ha sido incapaz de disparar un chícharo en pos de mejorar la vida del pueblo.
Olvidó que él, sudado e histérico, dio la orden de combate, autorizando a las hordas a dar palo, machete y tiros.
Olvidó que se alistaron las tropas de las FAR y el EJT para abatir a toda manifestación en contra del gobierno.
—Hermes, no te enredes ni salgas mucho en estos días. Nos han mandado a cortar toletes de marabú para darle golpes a los que salgan a protestar— me dijo un chamita que en esos días sufría su Servicio Militar Obligatorio.
Olvida también el señor Díaz-Canel, a aquella muchachita que se hizo viral en las redes, días después del estallido social el 11 de julio del 2021, abusada en prisión, golpeada y amenazada con meterle a dos “gorilas” matones en su celda para violarla. Olvida a tantos casos conocidos de manifestantes apaleados y torturados; olvida a los que hoy están regulados, torturados psíquicamente y físicamente por ejercer sus derechos de protesta.
Pero todo sigue siendo mentira de los odiadores, y el bloqueo resulta la sagrada, única, intocable, eterna y necesaria causa de la hecatombe económica.
Ignacio Ramonet también es un olvidadizo; a él le importa un bledo la suerte de los cubanos; él es un español residente en París, empoderado y vividor, que busca puntos en su grisácea carrera como periodista. Olvidó preguntarle al invitado las razones de tanta corrupción en su gabinete, de tantos ministros explotados, de tantos primeros secretarios provinciales del PCC que han renunciado y hasta han intentado emigrar con el parole. Olvidó preguntarle sobre los cubanos imposibilitados de regresar a su patria, solo por estar en contra del sistema impuesto. Olvidó los destierros forzados, olvidó el odio a los que disienten, la injusta imposición de un único partido político, y por supuesto, olvido hurgar en las verdaderas causas del hambre.
Leer la entrevista al presidente de la república de Cuba, es como ir al cine a ver una película que nos la sabemos de memoria.
En verdad, hay que tener un balón de aire comprimido en la cabeza para mentir sin una gota de remordimiento.