¿PROHIBIR POR PROHIBIR?

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Por Manuel García Verdecia
Holguín.- Hemos conocido por “vox populi” que se ha producido un cuantioso decomiso de leche de la que traen a la ciudad desde el campo numerosos individuos dedicados a este comercio. A cada rato se procede a ejecutar un “operativo” así y se le confisca la leche a los vendedores y los compradores nos quedamos en ascuas. Ya lo he planteado hasta en reuniones de la circunscripción: no entiendo cuál es la razón que mueve a esta acción. En definitiva, en todos los países del orbe hay comerciantes que buscan, transportan y venden un producto que otras personas necesitan. Es una común operación de mercado. A fin de cuentas, es lo mismo que hace Acopio, ¿no?
Acopiar, distribuir y vender. ¿O se vuelve ilegal solo porque lo hace un particular? Si el granjero cumple la entrega de la leche que Acopio le exige y la parte restante se la vende a alguien que realiza el trabajo de recogerla y transportarla para su venta, ¿cuál es el delito? Es un servicio a la población pues los compradores no podemos hacer esa función y compramos por necesidad y conforme a nuestras posibilidades.
¿Que el precio es alto? Verdad, pero qué producto es barato hoy día. ¿Que no todos pueden adquirirla? Es cierto, igual que no todos pueden comprar productos en las Mipymes o en las estatales tiendas en MLC.
¿Que la calidad de la leche no siempre es buena? Es así y tal vez sería lo que habría que controlar, que se venda un producto con la debida calidad. Pero de no ser por estos vendedores una gran parte de la población, sobre todo los niños que ya rebasaron los siete años y no reciben la leche en polvo racionada ni adquieren ningún otro producto sustitutivo (antes se les ofertaba yogur de soya hasta los 14 años, pero hace rato que este desapareció). Repito, de no ser por estos vendedores, una significativa parte de la población no podría desayunar o tomarse un vaso de leche cuando lo necesitara, porque no hay otra alternativa. Entonces, si es algo necesario, si el Estado no puede asumir esta acción, ¿por qué no legalizarla y solo controlar su calidad del producto? Cada vez que se decomisa un lote de leche, ¿qué se gana aparte del disgusto de muchas personas y una importante cantidad de personas que se quedan sin desayuno?
¿Es eso fructífero para el Estado? Creo que debe ser bueno para el Estado lo que es bueno para el pueblo. Son muchos los economistas que han advertido que, en la actual situación de precariedad económica, es necesario quitar los obstáculos que limiten los emprendimientos en la generación de bienes y servicios, así como liberar las fuerzas productivas para un más rápido y efectivo crecimiento económico. Entonces, ¿qué se gana con una medida sin fundamento? Esperemos que los decisores atiendan al reclamo del pueblo.