LOS “OPROBIOS” DEL PASADO

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Por Esteban Fernández Roig
Miami.- Les dije hace unos días que los médicos iban a nuestras casas a curarnos, pero eso no era todo.
Un lechero llamado Sixto nos dejaba todas las botellas grandes de leche que requeríamos.
Jamás andaba con huecos en las suelas de mis zapatos porque al doblar de la esquina estaba “Neno” el zapatero remendón que ponía medias suelas en media hora.
En mi casa había una libretica que decía: “FIADO” con ella brincaba la calle Soparda entraba a la bodega de Joseíto Marquéz, pedía lo que quisiera, Isolina lo apuntaba y mi padre liquidaba la deuda a final de mes.
Brincaba la baranda y ahí estaba Joaquín Quintero para cortarnos todo tipo de carnes a nuestro gusto.
Un día si y otro no, compraba por 40 centavos un enorme corazón de res para alimentar a mi perra Yeti.
Con un peso adquiría dos fritas, una Coca Cola, tanda del cine Campoamor y una peseta en el cepillo de la Iglesia.
Tuve un corral, una cuna, un velocípedo, una carriola, una bicicleta, un mascotín de primera base, tres diferentes trompos, quimbumbias, y muchas pelotas compradas a 10 centavos en la quincalla de Adea y Humberto al frente del parquecito Martí.
Cien vasitos de ostiones vendidos por Joseíto El Colorado, 200 peladas a 60 centavos cada una por el barbero Gilimás.
Batidos que hacía Sendo, “sundaes” de fresa en la Dulcería Quintero, minutas de pescado de La Pescadora, panes con bacalao por doquier, y un glorioso Instituto de Segunda Enseñanza trampolín hacia la Universidad de La Habana.
Presidentes, senadores, un millón de comercios florecientes, elegancia, respeto por las damas, farmacias repletas de medicinas y antibióticos.
Miles de inmigrantes y muy pocos emigrantes, el peso en igualdad de condiciones que el dólar, una programación televisiva entretenida, carros del año corriendo por las calles, películas exhibiéndose en los cines al unísono que en USA.
“Moral y Cívica” una asignatura perenne en las escuelas, y las únicas broncas amistosas eran entre Habanistas y Almendaristas y ¿Quién era mejor Chiquitín Cabrera o Carlos Paula? ¿Quién pitchea mejor Conrado Marrero o Agapito Mayor?
Y llegó el H.P y mandó a parar la libertad, la prosperidad, la hermandad y la unión familiar.