ESTE ES EL PRIMER BESO DE LA HISTORIA REPRESENTADO EN EL ARTE

0
10

Tomado de MUY Interesante

Los Amantes de Ain Sajri es el nombre que recibe una escultura de hace 11.000 años que representa a dos personas fundidas en un apasionado abrazo.

Madrid.- En el desierto de Judea, un hallazgo arqueológico de 1933 reveló una pequeña pero inmensamente significativa escultura: los Amantes de Ain Sajri. Considerada la representación artística más antigua de un beso o abrazo amoroso, esta pieza de 11 000 años de antigüedad captura un momento íntimo entre dos figuras y sirve como ventana a la vida emocional y social de los primeros humanos sedentarios. Este descubrimiento no solo resalta nuestra herencia compartida de expresión y afecto, sino que también invita a reflexionar sobre cómo el amor y la intimidad han sido valorados a través de milenios.

Amantes de Ain Sajri

Amantes de Ain Sajri. Geni / Wikimedia

El descubrimiento de una reliquia

En 1933, René Neuville, un diplomático francés interesado en la prehistoria, se encontraba en Palestina. Acompañado por Henri Breuil, un renombrado arqueólogo y prehistoriador, Neuville exploraba un modesto museo en Belén, curioseando entre reliquias recopiladas por sacerdotes franceses. La visita parecía concluir sin incidentes hasta que un objeto peculiar capturó su atención: una pequeña escultura extraída de las arenas del desierto de Judea por un beduino local.

El beduino, que había descubierto la pieza en la cueva de Ain Sajri, había traído esta curiosa forma tallada en calcita, mostrando a dos figuras entrelazadas en un abrazo íntimo. Intrigado, Neuville sintió de inmediato la importancia de la escultura, no solo como artefacto sino como un testimonio palpable de la conexión humana prehistórica. Este encuentro fortuito en un rincón polvoriento de Belén desencadenaría una serie de investigaciones que iluminarían un capítulo en gran medida desconocido de la historia humana.

Primer beso historia

Varias perspectivas de la figurilla. Museo Británico

Una pieza pequeñita, un beso eterno

La escultura de los Amantes de Ain Sajri, tallada en un guijarro de calcita, mide apenas 10,2 centímetros de alto. A pesar de su tamaño modesto, su impacto visual y simbólico es de gran calado. La obra muestra dos figuras entrelazadas en un abrazo íntimo, sentadas frente a frente con los brazos y las piernas rodeándose mutuamente en un lazo de cercanía palpable. Lo que destaca es la ausencia de detalles faciales, lo que convierte a las figuras en arquetipos universales del amor y la intimidad.

Dependiendo del ángulo desde el que se observe, la escultura puede parecer representar diversos atributos sexuales: desde un lado puede verse como una pareja en un abrazo; desde otro, como formas fálicas o incluso vulvas. Esta ambigüedad invita a una contemplación prolongada y sugiere que la escultura podría haber tenido múltiples significados para quienes la crearon y la usaron, desde la celebración de la fertilidad hasta un símbolo de unión y afecto.

Mapa de la cultura natufiense

Mapa de la cultura natufiense. Crates / Wikimedia

¿Qué simboliza la escultura?

La escultura de los Amantes de Ain Sajri, asociada a la cultura natufiense, simboliza mucho más que un mero abrazo amoroso. Esta cultura, ubicada cronológicamente en el umbral de la transición de la humanidad hacia la agricultura y un estilo de vida sedentario, consideraba la fertilidad no solo como un imperativo biológico sino también como un pilar espiritual y comunitario. La escultura, por lo tanto, puede ser interpretada como una exaltación de la fertilidad, reflejando la importancia de la reproducción en la garantía de la supervivencia y prosperidad de la comunidad.

Además, la ambigüedad en la representación de los géneros y la sexualidad en la pieza habla de una posible apertura en la interpretación de roles sexuales y relaciones, aspectos que podrían haber jugado un papel fundamental en su contexto social y espiritual. La obra, entonces, no solo destaca por su antigüedad sino también por cómo condensa las transformaciones culturales y sociales del periodo natufiense, marcando un punto de inflexión en la historia de la civilización humana hacia estructuras más complejas.

Un puente a los sentimientos del pasado

Esta singular pieza es más que una reliquia del pasado; es una clave para entender las primeras sociedades humanas. Se conserva en el Museo Británico, y sirve de puente entre las eras, ofreciendo una perspectiva tangible sobre el comportamiento social y las expresiones culturales de los natufienses. Su descubrimiento amplía nuestra comprensión de cómo las primeras comunidades agrícolas valoraban la intimidad y la conexión humana, aspectos esenciales en la consolidación de estructuras sociales más estables y complejas.

En la contemporaneidad, la escultura es apreciada no solo por su antigüedad y singularidad, sino también por cómo desafía nuestras percepciones actuales sobre la sexualidad y las relaciones humanas durante la prehistoria. Su interpretación y valoración continúan evolucionando, reflejo de la capacidad del arte prehistórico de resonar a través de las edades y seguir provocando diálogo y reflexión sobre nuestro propio tiempo.

Ain Sajri

Los Amantes de Ain Sajri. Marie-Lan Nguyen / Wikimedia

Los Amantes de Ain Sajri son un testamento vibrante de la continuidad y complejidad de la experiencia humana. A través de esta escultura, vislumbramos cómo, desde tiempos antiguos, las emociones y las relaciones profundas formaban el tejido de la sociedad. Este artefacto enriquece nuestro entendimiento del pasado y resalta la constante evolución de nuestras interpretaciones culturales y personales. Al seguir explorando y descubriendo tales piezas, desbloqueamos más capas de nuestra propia historia, asegurando que las lecciones y las vidas de aquellos antes de nosotros sigan influyendo y enriqueciendo nuestro presente y futuro.