SE NECESITA UN BUEN TOQUE

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Por Ulises Aquino Guerra
La Habana.- Que las cosas van de mal en peor, no es cosa mía. Que las tasas de cambio del Toque son las que determinan el triste valor del peso, tampoco.
Ahora bien, ¿qué está haciendo nuestro gobierno para revertir esa situación? ¿Visitar el campo para convencer a los campesinos de producir más? ¿ Visitar Rusia para que nos presten más dinero? Dinero que ya hasta nuestros bisnietos van a deber. ¿Cuáles son los cambios reales que pudieran ayudar a revertir esta situación? No se han hecho ninguno.
Tímidamente se ha emprendido la aceptación de la empresa privada obligada a entrar por los carriles del pensamiento económico que ha destrozado la economía nacional, y aún cuando no es la única posibilidad, si es la única opción.
Nuestro pueblo sigue financiando más de trescientas empresas en pérdidas, a costa de su propia miseria, simplemente por un precepto ideológico de la lucha contra el enriquecimiento, sin tener en cuenta que la lucha es contra el empobrecimiento cada vez más profundo de la nación.
Se trata de la vida de todo un pueblo, y ahí no cuenta atrincherarse en posturas ideológicas que no funcionan. Al menos no en estas circunstancias.
Siempre encontramos a un enemigo externo para responsabilizarlo de nuestras desgracias, esa siempre ha sido una constante. Sin embargo, no ha existido el coraje para cambiar todo lo que ya es obligatorio ser cambiado.
Lo primero que está obligado a cambiar es el Partido. Necesita de una refundación que acepte dentro de su seno la unidad y lucha de contrarios y la verdadera democracia Socialista.
La negación de la dialéctica contradice las bases de su propia razón. Un análisis realista de las formas de propiedad en esta etapa es imprescindible, o los bienes dejarán de serlo ante la destrucción masiva de ellos, con lo cual, la nación quedará sin patrimonio.
Cualquier fórmula diferente se impone ante el desmadre migratorio de todo un pueblo que solo encuentra salida a su situación, emigrando.
La feroz lucha contra la riqueza, nos ha empobrecido de tal manera que los cambios necesarios hoy, necesariamente provocarán profundas diferencias de clases.
Dentro de este caos que estamos viviendo, donde el trabajo nada representa para subsistir, no se trata de tasas de cambio, se trata de un profundo cambio en la sociedad, donde el principal objetivo sea la lucha contra la corrupción, no contra las formas de pensamiento y de expresión que son realmente las fuentes donde encontrarán una guía muchos proyectos de país diferentes, en el que todos estamos necesariamente obligados a participar.