LA ESCUELA DE MILETO, ¿EL ORIGEN DE LA FILOSOFÍA?

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Tomado de MUY Interesante

Tales de Mileto, Anaximandro y Anaxímenes conforman la llamada escuela de Mileto y son considerados los primeros filósofos de la historia. Estas son sus teorías sobre el origen del universo.

Madrid.- La mayor parte de manuales defienden que la filosofía nace en Jonia (Asia Menor) con Tales de Mileto, y que este acto de nacimiento confirma el paso del mito a la razón o, como se dice habitualmente, el paso del mito al lógos (palabra o razón). Pero el término “filosofía” surge posteriormente con Platón, quien lo acuña para marcar una diferencia, respecto a los pitagóricos en los que se inspira, con el término sabiduría (sophía). La filosofía será el amor mismo a la sabiduría (philosophía), lo que implica la definición de una “búsqueda” que apunta a la posesión de un saber supremo.

Mileto

La ciudad griega de Mileto (en la imagen, su sitio arqueológico) fue la cuna de la filosofía. Foto: Shutterstock.

La tesis dudosa de que los físicos jonios descubrieron la razón en detrimento del mito presupone que, antes de ellos y fuera de Grecia, predominaba una actividad irracional, así como que, desde el nacimiento de la filosofía, carecería de sentido que los filósofos utilizaran el mito o lo citaran en sus obras. Ahora bien, Platón y Aristóteles no solo incluyen en sus obras citas de Homero y de Hesíodo como parte del ámbito filosófico, sino que también asignan al “filomito” un extrañamiento filosófico que implica un tipo de reflexión y de racionalidad. De hecho, en el pensamiento griego el mito presenta muy pocas veces el sentido de “relato mítico”, ya que con gran asiduidad significa “palabra”, y se utiliza el término lógos para dar cuenta de aquello que nosotros hoy denominaríamos mito. Así, por ejemplo, las fábulas de Esopo a menudo se calificaron como lógoi y Heródoto considera a este fabulista un “hacedor de mitos”.

Un nuevo discurso

Esta observación basta para mostrar que es necesario reconsiderar nuestra concepción del nacimiento de la filosofía y proponer que no hubo un paso del mito al lógos, ni, por consiguiente, un paso del mito, como algo irracional o prelógico, a la razón y a lo lógico, sino que se produjo más bien un paso del lógos al lógos, es decir, un paso de un tipo de discurso y de racionalidad a otro tipo de discurso y de racionalidad.

La novedad que introducen “los primeros que filosofaron” fue observar la génesis de las cosas de otro modoTheoría significa precisamente “ver”, “observar”. Y phýsis alude al “crecimiento”, “nacimiento”, por lo que Aristóteles llama a los filósofos jonios y sus seguidores los “físicos” o los “fisiólogos”, en oposición a los “teólogos”, como Hesíodo, que explican lo real por medio de mitos que asocian a dioses. La naturaleza que buscan estos primeros físicos en sus estudios designa el origen y el crecimiento del universo considerado como una totalidad.

La Escuela de Mileto

Ruinas de Mileto

Entre Jonia y Caria se encontraba Mileto (ruinas de la ciudad en la imagen). Foto: Shutterstock.

Tales

Una tradición que se remonta a la Antigüedad considera a Tales de Mileto (hacia 640- 546 a.C.) el primer filósofo griego o, como señala Aristóteles, el primero en introducir en Grecia el estudio de la naturaleza (phýsis). De su vida no conocemos casi nada. Su cronología se establece en función de un eclipse solar que tuvo lugar el 28 de mayo de 585, y que, según conjeturas demasiado optimistas, predijo. De acuerdo a Heródoto (I 75) y Diógenes Laercio (I 25), parece que fue un eminente consejero político y que disuadió a sus conciudadanos milesios de que se aliaran con el rey Creso de Lidia, lo que salvó a la ciudad de que cayera destruida por los persas.

Desgraciadamente no conservamos ningún escrito de Tales, ya que nunca escribió nada, y una tradición oral es siempre objeto de incertidumbre. A la hora de hablar de Tales, en Sobre el alma Aristóteles nos transmite con prudencia el siguiente comentario doxográfico: según parece, Tales habría afirmado que la piedra imantada tiene alma, ya que es capaz de mover el hierro, y solo el alma es principio de movimiento. En astronomía, Aristóteles, en Sobre el cielo, y Simplicio, en Comentario a Sobre el cielo, adjudican a Tales la afirmación de que la tierra flota sobre el agua como un leño o como alguna de las cosas semejantes (A 14). Tales, en efecto, plantea el problema de la estabilidad de la tierra, y aporta una posible solución que abrirá el camino a las nuevas respuestas propuestas por los otros físicos milesios.

Heródoto

Lo poco que sabemos de Tales de Mileto se debe al historiador del siglo V a.C. Heródoto (al que recrea esta ilustración). Foto: Shutterstock.

El agua es el “principio” (arkhé), o elemento primero, de todas las cosas. En su Metafísica, Aristóteles, de nuevo con gran cautela, señala que “quizás Tales llegó a esta suposición al observar que el alimento de todas las cosas es húmedo, y que el mismo calor nace de él y en él vive”, y posteriormente añade que por esto pudo llegar a la conclusión de que “las simientes de todas las cosas tienen una naturaleza húmeda”. Tales busca un principio que le permita explicar cómo las cosas que observamos llegan a existir, y concibe ese principio interno al mundo. Todo procede del agua, dado que todas las cosas existen gracias a la humedad, que les da la vida y siempre ella misma se conserva. El elemento fundamental de todo ser, la naturaleza primera de donde viene y de la que se constituye todo ser, es el agua.

Pero ¿fue Tales el fundador de la escuela de Mileto? La mayor parte de doxógrafos antiguos considera a Anaximandro su discípulo y, a su vez, a Anaxímenes discípulo de este último. Los tres, sin duda, eran originarios de Mileto, y la tradición habla siempre de una “escuela de Mileto”. Sin embargo, esta denominación resulta anacrónica, pues no es posible hablar antes de Pitágoras de una organización de este tipo dedicada a la investigación y docencia científica y filosófica entre un maestro y sus discípulos. Ahora bien, dado que los tres eran ciudadanos de la misma ciudad, es muy probable que Tales y Anaximandro, por una parte, y Anaximandro y Anaxímenes, por otra, se hayan escuchado exponiendo sus teorías físicas entre ellosy el de mayor edad haya ejercido una influencia filosófica y científica sobre el más joven.

Anaximandro

Las dificultades de explicar todas las cosas por el agua (por ejemplo, su oposición al fuego) habrían llevado al milesio Anaximandro (hacia 610-545 a.C.), hijo de Praxíades, a la concepción de lo “infinito” (ápeiron), una naturaleza indeterminada, ilimitada y manifiestamente más abstracta que el principio propuesto por su antecesor. Si cada uno de los cuatro elementos tradicionales (agua, aire, fuego, tierra) se opone a los otros tres, y si se destruyen mutuamente, ninguno de ellos podría constituir un fondo estable, inengendrado e imperecedero. Por consiguiente, es necesario establecer como principio otra naturaleza distinta e infinita de la que cada uno de esos elementos provenga, y que sea verdaderamente ese fondo sin fondo, ilimitado e imperecedero (A 9).

Anaximandro con un reloj solar

Anaximandro con un reloj solar (mosaico romano de principios del s. III). Foto: ASC.

Anaximandro, el primero que introdujo el nombre de “principio”, se preguntó también por el origen de los animales y, en particular, del hombre (A 30). No presupone que las especies sean eternas, es decir, que hayan existido desde siempre, sino que tienen un origen. Influido por Tales sobre la importancia del agua, postula que los primeros animales debieron nacer en los lugares húmedos. Según esta teoría, la forma de estos animales sería diferente de la que presentan en la actualidad, pues debería estar adaptada al entorno líquido del que surgen. Los animales, nacidos del mar por acción del calor solar sobre el elemento húmedo, aparecieron en las partes secas y, con el paso del tiempo, se fueron adaptando a ellas; el propio hombre solo era en su origen un pez (A 10; 11; 30).

Anaximandro concebía una Tierra plana, suspendida en el centro del universo, que, según Aristóteles, estaría en reposo y, según Teón de Esmirna, seguiría un movimiento circular. Alrededor de la Tierra se hallan unos tubos perforados, rellenos de fuego en su interior. Los astros, la Lunael Sol y los planetas, así como los eclipses, corresponderían a los orificios a través de los cuales puede verse u ocultarse ese fuego, en función de su abertura u obstrucción.

En Sobre el cielo, Aristóteles nos dice que el problema de la inmovilidad de la Tierra, al que Tales se había enfrentado, trata de resolverlo Anaximandro a partir de la simetría del universo. La Tierra, que se halla situada justo en el centro de un universo perfectamente simétrico, no tiene ninguna razón suficiente para desplazarse en un sentido más que en otro, hacia arriba o hacia abajo; por consiguiente, la Tierra permanece inmóvil en el centro del universo (A 26).

Según Anaximandro, el hombre era en origen un pez

Según Anaximandro, el hombre era en origen un pez. Foto: ASC.

De Anaximandro conservamos un texto, muy breve, citado por Teofrasto y transmitido por Simplicio en su Comentario a la Física de Aristóteles (24, 13-25), quien lo considera expresado “en términos más bien poéticos”. Esta breve cita “literal” constituye el primer escrito filosófico que ha sobrevivido hasta nosotros. Anaximandro describe el modo de comportarse de todas las cosas que surgieron, en su origen, de lo infinito y que regresarán a ello, cuando se complete un ciclo regular de acontecimientos ordenado por el tiempo.

Anaxímenes

El tercer físico de Mileto, discípulo de Anaximandro, vivió probablemente entre 585 y 525 a.C. Según Diógenes Laercio, empleó en sus escritos “la lengua jónica en un estilo simple y conciso” (A 1), en contraste con los términos “poéticos” de su antecesor. Anaxímenes habla de un único principio, que también es infinito, como el de Anaximandro, pero identifica ese principio con el aire; y además, explica claramente cómo, a partir del aire, las demás cosas se generan. El agua y la tierra provienen de la condensación del aire, y el fuego, de su rarefacción. Aunque se decanta por un estilo mesurado, Anaxímenes no duda en emplear metáforas y analogías para describir la formación del cosmos y los cuerpos celestes. Admite, por ejemplo, innumerables mundos y que los astros flotan en el aire alrededor de la Tierra como hojas llevadas por el viento (A 7). La Tierra, al ser plana, permanece estable porque no corta el aire por debajo de ella, sino que lo cubre como una “tapadera” (A 20), y los astros están fijados como “clavos” en el cristalino (A 14).

Influencia posterior de la Escuela de Mileto

Desde Aristóteles, Tales aparece como el fundador de la filosofía natural. Pero las cosas no son tan simples como parecen, ya que, para Platón, es también uno de los Siete Sabios y un filósofo. En efecto, Tales se convierte en el iniciador de la tradición filosófica, no porque haya sido el primero en hablar del funcionamiento del mundo sin referirse a los dioses, sino porque para hablar del mundo introduce un razonamiento que tiene en cuenta el principio de que “nada puede surgir de la nada”. Así, el primero de los físicos de Mileto descubre una manera innovadora de abordar tanto el origen de las cosas como la naturaleza en su conjunto. La tesis del agua como principio de donde surgen todas la cosas tiene en cuenta tanto la observación empírica como el análisis conceptual. Esta tesis implica también el principio de conservación de que “nada perece del todo en la nada”; esto es, hay un ciclo eterno de transformaciones a partir del agua. En cambio, para Anaximandro, todas las cosas pueden llegar a ser y perecer, excepto lo infinito, que es inmortal e indestructible.

Pirámides estudio geometría

Tales de Mileto introdujo en Grecia el estudio de la geometría, un hallazgo de los antiguos egipcios. Foto: Shutterstock.

Se puede afirmar que los milesios descubren la posibilidad de la ciencia. De Egipto, Tales introduce en Grecia el estudio de la geometría y, con ella, activa el uso de la demostración. La predicción del eclipse solar es la primera teoría científica elaborada en la historia, porque Tales no construye su explicación a partir de la voluntad de los dioses, sino a partir de las causas naturales. Y también Anaximandro y Anaxímenes explican desde la naturaleza los descubrimientos astronómicos y los fenómenos meteorológicos como el viento, la lluvia, el relámpago y el trueno. Anaximandro aplica el mismo enfoque para explicar el origen de la vida animal y humana. A primera vista pudiera parecer que anticipa la teoría darwinista de la evolución, pero Anaximandro se pregunta por el origen de los seres vivos (zoogonía), entre ellos el hombre (antropogonía), y no tanto por la evolución de las especies. En definitiva, los físicos de Mileto aportan una concepción sistemática del universo, basando sus aserciones en la observación empírica y la lógica.