EL PARLAMENTO EUROPEO PROHIBIÓ INDEFINIDAMENTE LA ENTRADA DE LOS REPRESENTANTES DE LA DICTADURA CUBANA

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Redacción Internacional

La medida fue adoptada en reciprocidad a la agresión diplomática del régimen de La Habana hacia la Unión Europea

Estrasburgo.- El Parlamento Europeo prohibió indefinidamente la entrada a los representantes de la dictadura de Miguel Díaz-Canel. La medida fue adoptada en reciprocidad a la agresión diplomática del régimen hacia la Unión Europea.

La medida se pone en marcha mediante una resolución votada por mayoría absoluta.

Impulsada por el eurodiputado Javier Nart, expuso que “de conformidad con los principios de igualdad, reciprocidad y respeto mutuo del ADPC UE-Cuba, se adopten medidas similares por las que se deniegue el acceso a los locales del Parlamento Europeo a cualquier representante de la Asamblea Nacional del Poder Popular o del régimen cubano”.

Como redactor de la resolución, Nart impulsó la medida, que tiene “efecto inmediato“ con la aprobación por mayoría. “Esto supone que ninguna delegación o representante de Cuba podrá entrar a las instalaciones del Parlamento Europeo en reciprocidad a los vetos a las delegaciones del Parlamento Europeo para visitar la isla”, agregó la ONG.

Prisoners Defenders indicó que la decisión del Viejo Continente se trata de “una herramienta que toma la temperatura política que el régimen tendrá que afrontar en la próxima legislatura europea de continuar con sus reiteradas agresiones al Parlamento Europeo, institución que es uno de los pilares fundamentales del Estado de Derecho europeo”.

Luego recordó que en 2023, el Parlamento Europeo, tras múltiples peticiones y ante la gravedad excepcional que había tomado la situación de los derechos humanos en la isla, tomó la decisión de conformar una “Delegación para una misión AD-HOC a Cuba”.

Cuba otorgó oficialmente su beneplácito para que dicha delegación visitara la isla, algo inédito, porque hasta la fecha sólo iban a La Habana los invitados por el régimen y que harían campaña favorable, ya fuera por devoción o por omisión, entre ellos el mismísimo señor Borrell”, siguió la ONG.

Los miembros de la delegación eligieron a Javier Nart como presidente de la misma.

El programa a establecer por la delegación era el habitual: encuentro con las instituciones oficiales (presidente de la República de Cuba, ministro de Exteriores, ministro de Justicia, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba), así como con las personas e instituciones que luchan por las libertades democráticas (premios Sájarov, familiares de detenidos del 11J, representantes de los principales cultos religiosos, periodistas). “Esto es un programa de trabajo fundamentado en democracia, transparencia y libertad”, remarcó.

El dictador de Cuba, Miguel Díaz-Canel (EFE/Andrej Cukic)El dictador de Cuba, Miguel Díaz-Canel (EFE/Andrej Cukic)

Al día siguiente de su nombramiento, Javier Nart, en su calidad de presidente de la delegación envió una carta a la señora Yaira Jiménez Roig, embajadora de la República de Cuba ante la Unión Europea, expresándole “el valor que el Parlamento Europeo da a nuestras relaciones con la República de Cuba y en consecuencia la importancia de esta delegación Ad Hoc que facilitará el mejor mutuo entendimiento dentro de la normalidad que debe existir en el diálogo político entre la República de Cuba y la Unión Europea dentro del marco del Acuerdo de Diálogo Político y de Cooperación que el Parlamento Europeo aprobó el 5 de julio de 2017.”

Asimismo, le comunicaba su disposición para iniciar los trámites de la visita: “Rogándole me fije en consecuencia, la fecha y la hora de nuestra reunión, donde tendremos la oportunidad de comentar asuntos de interés mutuo”.

La contestación del régimen cubano fue la cancelación de la visita de la delegación, que tenía como guía “La democracia y la libertad”.

“Democracia y libertad que generaron el revuelo en el despacho de Raúl Castro, quien sólo concibe ésta última para sí, y quien personalmente se opuso a tal posibilidad dando orden a sus diplomáticos para que enviaran una carta de negativa ignominiosa, agresiva e insultante, prohibiendo la visita a Cuba que habían previamente acordado”, explicó la ONG que preside Javier Larrondo.

Por último, detalló: “En la carta, las autoridades cubanas acusaron a Javier Nart y otros miembros de la delegación de tener relaciones con una inédita y hasta ahora desconocida clase de terroristas internacionales, sacada de la chistera del régimen: los activistas pacíficos y prodemocráticos”.