A QUIEN PUEDA INTERESAR (AUNQUE NO INTERESE)

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Por Ulises Toirac ()
La Habana.- Es medio pesadilla la cosa. Desde hace más de 40 años, que comencé mi carrera, todo ha llevado el signo de la incorfomidad en mi trabajo. No solo en el contenido de lo que he hecho, sino en mi accionar.
Bajo esos mismos preceptos hice dos programas de televisión (no cuento dos anteriores que no dirigí, aunque hice guiones), muchos espectáculos de teatro… en fin. Nunca he escondido lo que pienso, mi manera de ver las cosas. Y he trabajado incansablemente, proponiéndome metas más difíciles, errando unas veces, acertando en otras, pero con un balance del que estoy orgulloso.
¿Resistencias a todo eso? Miles en todo ese camino. ¿Maneras de brincarlas? Miles también. Hacer humor es una cosa maravillosa, porque constantemente pone en juego la inteligencia y permite crear códigos con los que comunicarse.
Nunca he arengado. No es mi tarea. Ni sienta a mi conciencia el uso de lemas o consignas. Pienso que son mecanismos para sumar y yo no quiero sumar a nadie por esas vías. Prefiero el uso de la lógica, prefiero exponer lo que pienso y conversar. No conversar para imponer, sino para ver las cosas desde puntos de vista que me pasaron por alto y que cualquiera puede hacerme ver. Ganar, completar, enriquecer, conocer.
Nunca he insultado. El truco viejo de desprestigiar al portador y no lo que porta, lo considero en el mejor de los casos, infantil (en el muy mejor de los casos), aunque muchas veces portar habla de portadores.
Es más enriquecedor y decisivo mostrar las inconsistencias, los errores, las omisiones (con o sin intención). He tratado de no señalar con el dedo a los individuos incluso. Me interesa más que se identifique el error y no específicamente quién o quiénes… que saque conclusiones quien las deba sacar.
Si todo eso hace que pienses que soy el enemigo, quien está jodido eres tú, que ves en mi manera de pensar un peligro y no una manera de mejorar, de dar cabida, de hacer partícipe a quien sufre las consecuencias.
PD: El medio importa. Los fines se llenan de m*** hasta convertirse en ella cuando los medios para alcanzarlos lo son.