NO ES LO VIEJO, SINO LO SENIL

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Por Esteban Fernández Roig Jr. ()
Miami.- ¿De verdad existirán personas de buena fe en los Estados Unidos que no se den cuenta que el presidente Joe Biden está completamente decrépito?
Cuando les hacen la pregunta a sus defensores sobre la salud mental del presidente inmediatamente saltan a criticar a Donald Trump. Esa es la única defensa y justificación al apoyo.
La decrepitud es tan enorme que no puede hilvanar 10 palabras en una perorata sin la ayuda del “teleprompter”. Y si se sale del guión escrito por sus colaboradores mete estrepitosamente la pata.
Y al terminar una alocución, confuso, no sabe cómo salir de la tribuna. Y trata de estrechar las manos de fantasmas.
Se lo achacan a su vejez, pero todos y cada uno de los octogenarios que yo conozco están mil veces más claro que él.
A todo el que dude de su senilidad y tiene un negocio yo le preguntaría: ¿Usted le ofrecería un cargo vital en su empresa?
Hasta si yo tuviera un puesto de vender fritas no le permitiría quedarse solo al frente de mi timbiriche por media hora.
No creo que de él emane una sola idea, un solo plan, un solo proyecto, y los que “cortan el bacalao” son un grupúsculo que peligrosamente no sabemos bien ni quienes son. Solo sé que son más rojos que Carlos Marx.
Yo puedo asegurar y hasta jurarles categóricamente que -de ganar- él no completaría sus cuatro años de mandato.
Y entonces -todavía peor- la presidenta sería Kamala y esa no tiene la excusa de la longevidad para su torpeza e imbecilidad.