ANTICIPAR

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Por René Fidel González ()
Santiago de Cuba.- El sueño de la razón de los que son excluidos políticamente en Cuba tiene que ser también el de una Ley de Partidos Políticos que garantice para todos los cubanos tanto el derecho de asociación que se deriva del principio de igualdad política, como la democracia interna de las organizaciones que nazcan desde que resulte jurídicamente proscrita la exclusión – y su sistema político.
El problema es que ciertamente toda forma de exclusión corrompe, pero la exclusión que resulta absoluta o muy prolongada, corrompe casi siempre absolutamente.
La democracia deberá ser para los excluidos en Cuba un medio ecológico en el que puedan revertir y superar de forma ética y práctica la reproducción de la exclusión, la discriminación política y la soberbia o será un fracaso.
Nos parecemos más a nuestra época que a la que queremos hacer llegar. Tal es la medida del desafío que asumimos y nuestra inexcusable responsabilidad en la próxima derrota.