AL SOCIALISMO SE LLEGA MÁS RÁPIDO DESDE EL CAPITALISMO

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Por Arturo Mesa ()
…de la serie…(Los Atlantianos)
Atlanta.- El domingo pasado me fui a Brookhaven, una ciudad muy cerca del centro de Atlanta. Habían anunciado un festival llamado Cherry Blossom y esto de los festivales en Atlanta es un lujazo, por lo que no me pierdo uno.
Como no tenía nada que hacer y los días comienzan a tornarse más agradables, agüita en la mochila y dale pa allá.
Entre los motivos de mi interés estaba el nombre de una cantante de por los noventa que recuerdo haber escuchado y, con más deseos, tomé el metro hasta la estación más cercana, dispuesto a caminar los dos kilómetros hasta el lugar. Delante de mí se baja una pareja con una niña y me imagino que esa es mi oportunidad:
-Permiso, ¿ustedes van al festival? (claro que el teléfono sirve pero con mi inteligencia natural, desde que abro la app hasta que descubra cómo es la cosa se me va medio concierto)
-¿Me puedo guiar por ustedes para llegar?
Y el hombre responde:
-Claro, pero ¿por qué no cojes el Trompo?
¡El trompo! -me digo- ¡Na! ¡Un trompo pa la Feria! Y ya esto no me está gustando. Te pones a bobear y hasta es gratis.
Puede ser una imagen de 1 persona, altavoz y multitudEn efecto, el trompo llegaba al festival y era gratis. El escenario montado para los conciertos estaba en medio de un parque y usted se sentaba en donde quería. Comida y bebida por todas partes, un parque de diversiones para niños, una exhibición de autos antiguos y un extenso mercado de artesanías.
Luego de tomarme dos cervezas (no por nada, pero la limonada costaba lo mismo) y un pan con croquetas (verídico) me siento a disfrutar de la música y en cuanto Lisa Loeb sale, aquello se llena a más no poder. Al final de su concierto recuerdo que el que más lejos vivía era yo y supuse que el metro se iba a poner sabroso por lo que decido salir antes de que oscureciera.
No hay ninguna descripción de la foto disponible.De nuevo el trompo está esperando, gratis hasta el metro y contrario a lo que yo supuse el metro estaba vacío por la sencilla razón de que aquellos americanos -menos yo- usaron la estación para dejar sus carros parqueaditos y cuidaditos y trompo que tú conoces desde ahí hasta el Cherry Blossom. Al final no demoré mucho en llegar a casa.
Al día siguiente leo un titular en un periódico local: 58 mil personas asistieron al festival Cherry Blossom en Brookhaven, una ciudad que se da el gusto de convocar a un festival totalmente gratis con artistas de primer nivel, y transporte igual de gratis. Motivos: Brookhaven está comprometida con sus residentes y visitantes, entiende la importancia del arte y pretende aunar a su población.
¡Dime algo, Carlos Marx!