¿CÓMO SE PUNTUARÍA CHATGPT AL IMITAR LAS HABILIDADES DE UN SER HUMANO?

0
12

MUY Interesante

Madrid.- Con todos los avances en inteligencia artificial que se están dando a velocidades hipersónicas, parece que las posibilidades de que una IA imite las habilidades que tiene un cerebro humano ya no se vean tan lejanas o imposibles como antes de la aparición de los modelos de lenguaje grande (LLM) como ChatGPT. Pero, ¿cómo se puntuaría la IA a sí misma comparando el cerebro humano con su red neuronal sintética?

¿Cómo se puntuaría ChatGPT al imitar las habilidades de un ser humano?

Hemos pedido a la inteligencia artificial de ChatGPT que cree una lista de 10 habilidades que imitarían las de un cerebro humano y que luego realice un pequeño gran análisis acerca de quién saldría ganando en esas capacidades o competencias en aras de imitar un cerebro humano. ¿Creerá la IA que ha logrado ya imitar por completo nuestro cerebro? ¿Se puntuará adecuadamente? ¿Cuánto faltará para que esto sea una realidad?

Tras estas reflexiones, pasamos a listar inicialmente las 10 aptitudes en duelo: memoria, percepción, atención, razonamiento, emoción, lenguaje, aprendizaje, creatividad, control motor y solución de problemas.

Para empezar, la IA nos cuenta que “comparar la inteligencia artificial con las capacidades humanas es un ejercicio fascinante que subraya las capacidades divergentes de las máquinas y las inteligencias orgánicas”. Teniendo en cuenta que una puntuación de 1 evidencia que la IA estaría muy por detrás de las capacidades humanas y donde un 10 significaría que la IA iguala o supera las propias habilidades humanas, estos son los resultados:

Memoria: AI: 10, Humanos: 7

Aquí salimos perdiendo. La IA sobresale en todo lo que respecta a memoria y no extraña el resultado. Puede almacenar grandes cantidades de información de forma indefinida y recuperarla sin ningún tipo de obstáculo. Por el contrario, la memoria humana es falible y está sujeta a deterioro, interferencias y sesgos. Por aportarnos un poco de peso a favor de nuestra balanza, la IA valora que la memoria humana es asociativa y ayuda a establecer conexiones entre diferentes piezas de información, algo que incluso las IA’s de alto nivel aún están tratando de replicar. La IA se otorga un sobresaliente por encima de nosotros.

¿Que nota sacará la IA?

Percepción: IA: 8, Humanos: 10

La IA ha logrado avances increíbles en cuanto a la percepción, especialmente en el procesamiento de información visual y auditiva. Con la llegada del aprendizaje automático y las redes neuronales, la inteligencia artificial es capaz ya de reconocer imágenes y sonidos con gran precisión. Sin embargo, la percepción humana es multimodal y está profundamente integrada e interiorizada, lo que permite una interpretación matizada basada en el contexto, con lo que la IA aún tiene algunas dificultades. Se ha autocalificado con un notable alto respecto a los humanos.

Atención: AI: 6, Humanos: 9

¿Sorprendido? ChatGPT se autocalifica como algo pobre en este sentido, ya que la atención humana es altamente adaptable y puede cambiarse sin esfuerzo entre tareas, aunque tiene una capacidad limitada. A pesar de que la IA puede procesar muchos flujos de información simultáneamente, carece de la priorización intuitiva y el enfoque selectivo que es algo innato en los humanos.

Razonamiento: IA: 7, Humanos: 9

La IA puede razonar dentro de los límites de la lógica y los sistemas formales con una capacidad sobrehumana, particularmente en entornos estructurados. Sin embargo, el razonamiento humano abarca la creatividad, la intuición y las consideraciones morales. Todo lo que tenga que ver con el razonamiento abstracto se sale un poco de los controles neuronales de la IA, por lo que aquí ChatGPT se otorga un interesante 7 sobre 10.

Todavía se queda corta en áreas que requieren una comprensión profunda de la experiencia humana

Emoción: IA: 2, Humanos: 10

Curiosamente no se otorga un 1, pero sí es realista en términos de que la emoción es un rasgo fundamentalmente humano, que usamos en una miríada de aspectos en nuestra vida: la toma de decisiones, la empatía o la interacción social. La IA puede simular respuestas emocionales y reconocer las emociones humanas hasta cierto punto, pero no experimenta emociones -al menos por el momento-, así que no puede relacionarse genuinamente a nivel emocional.

Lenguaje: AI: 7, Humanos: 10

Como no podía ser de otra forma, teniendo en cuenta que el lenguaje es inherentemente humano, nosotros sacamos sobresaliente y la IA un notable justito. Si bien la IA ha logrado avances en la comprensión y generación del lenguaje natural a través de desarrollos en PNL (Procesamiento del Lenguaje Natural), muchas veces no consigue captar los matices más profundos, los contextos culturales y las sutilezas emocionales que nos resultan tan naturales a nosotros.

Las emociones o la creatividad son asuntos pendientes

Aprendizaje: IA: 8, Humanos: 9

Muy equiparado el resultado. La IA puede aprender de grandes conjuntos de datos a una velocidad increíble, lo que supone una ventaja significativa sobre el aprendizaje humano. Sin embargo, los humanos aprenden de una manera más versátil y con menos uso de datos, dice la IA, lo que hace que podamos entender conceptos a partir de menos ejemplos y podamos aplicarlos en un contexto más amplio.

Creatividad: 4, Humanos: 10

Seguimos siendo más creativos que la inteligencia artificial. La creatividad implica no sólo la generación de ideas novedosas, sino también la capacidad de juzgar el valor de estas ideas y aprovecharlas de manera significativa. Si bien la IA puede generar nuevos patrones e ideas (como en el arte o la música), carece del impulso intrínseco y de la experiencia subjetiva que alimenta la creatividad humana.

Solución de problemas: AI: 8, Humanos: 9

¿Resulta curioso que no se equipare aún a los humanos? La IA es excelente para solucionar problemas estructurados con parámetros claros (por ejemplo, un software de depuración). Sin embargo, los humanos destacan en la resolución de problemas dinámicos del mundo real que requieren comprensión del contexto, improvisación y adaptabilidad, facultades que la IA no posee.

El desarrollo de la IA está progresando rápidamente.

Control motor: IA: 7, Humanos: 9

Los sistemas robóticos han avanzado en el control motor, realizando tareas precisas y repetitivas mejor que los humanos. Pero cuando se trata de las habilidades motoras complejas, adaptativas y afinadas que poseen los humanos (ya sea para realizar actividades como los deportes o el arte), la IA y la robótica todavía no han logrado alcanzar la presteza humana.

Nota final de la IA: 6,7

Esta calificación promedio final de este examen de 10 preguntas refleja, según la IA, el sólido desempeño de la inteligencia artificial en algunas áreas (como la memoria y el aprendizaje) y su desarrollo continuo y espacio para crecer en otras (como la emoción y la creatividad).