¿POR QUÉ LA FAMILIA REAL BRITÁNICA ADOPTÓ EL APELLIDO WINDSOR?

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Tomado de MUY Interesante

El sentimiento antialemán durante la Primera Guerra Mundial provocó que la familia real británica adoptara el apellido dinástico Windsor en 1917.

Madrid.- Fue el rey Jorge V quien decidió que el apellido dinástico Windsor sería el de la monarquía inglesa. Conocida anteriormente como Casa Sachsen-Coburg und Gotha (una rama de la Casa Wettin de origen germano), la familia real británica adquirió el nombre dinástico de Windsor ante el sentimiento antialemán extendido por el Reino Unido y el resto del Imperio durante la Primera Guerra Mundial.

¿Por qué la familia real británica adoptó el apellido Windsor?

El castillo de Windsor, residencia habitual de la familia real británica. Foto: Shutterstock.

El origen de la Casa Sachsen-Coburg und Gotha se remonta al príncipe Alberto, consorte de la reina Victoria, quien trasmitió a sus descendientes el título. Anteriormente, la casa real británica había mantenido su título original, también alemán —Hannover— desde 1714. Durante casi 200 años los reyes ingleses se apellidaron Hannover, debido a que un primo segundo de dicha casa, Jorge I, heredó la corona debido a que la reina Ana I murió en 1714 sin descendencia alguna tras 18 embarazos fallidos por diversos abortos, partos de riesgo y enfermedades.

Origen de la Casa Hannover

La dinastía alemana reinante en Gran Bretaña desde 1714 hasta nuestros días tiene su origen en una casa nobiliaria establecida en Suabia y Baviera desde el siglo IX. En el siglo XVII, Ernesto Augusto (1629-98), duque de Brunswick-Luneburgo, unificó diversos territorios del noroeste de Alemania, agrupados en torno a la ciudad donde residía —Hannover—, obteniendo del emperador Leopoldo I su constitución en feudo hereditario para los primogénitos varones de su linaje, con la dignidad de electores del Imperio (1692). Se casó con Sofía, hija del elector del Palatinado y nieta de Jacobo I de Inglaterra, enlace por el que la casa adquirió derechos sobre el trono inglés.

Todos estos derechos los hizo efectivos su hijo Jorge I (1660-1727), quien accedió al trono de Gran Bretaña en 1714, debido a la anteriormente citada muerte sin descendencia de Ana I y también a la Ley de Establecimiento de 1701, que excluía a los católicos de la sucesiónLa Casa de Hannover sustituía así a la de Estuardo en el trono de Gran Bretaña. Desde entonces, todos los herederos fueron adquiriendo el apellido Hannover hasta que llegó Jorge V.

La familia real en Buckingham en 1913

La familia real en el palacio de Buckingham, 1913. El rey Jorge V, la princesa María, el príncipe Eduardo y la reina María. Retrato realizado por el artista irlandés John Lavery. Foto: Album.

¿El motivo? La Primera Guerra Mundial. Puede decirse que la Gran Guerra fue tanto una contienda entre imperios sedientos de obtener la supremacía mundial como una guerra de familias. Así, por una parte fue un conflicto entre potencias industrializadas que se agruparon en dos bandos: la Triple Entente (el Imperio británico, la República francesa, el Imperio ruso, el Imperio de Japón, la República portuguesa, el Reino de Serbia, el Reino de Grecia, el Reino de Bélgica, EE. UU., el Reino de Rumanía y el Reino de Italia) y las Potencias Centrales (el Imperio alemán, el Imperio austrohúngaro, el Imperio otomano y el Reino de Bulgaria).

Rey Jorge V inspecciona reclutas enviados al frente

El rey Jorge V inspecciona a los nuevos reclutas que van a ser enviados al frente occidental de Francia. La Primera Guerra Mundial se cobró más de 10 millones de muertos. Foto: Shutterstock.

En cuanto a las relaciones de parentesco entre los soberanos de ambos bandos, realmente sorprende. El káiser Guillermo II, el rey Jorge V de Inglaterra y el zar Nicolás II de Rusia eran primos. Las reinas consorte de las familias reales de Grecia, Rumanía o Bélgica también se encontraban emparentadas con la reina Victoria (de sus nueve hijos, 26 de sus 42 nietos se casaron con otros miembros de la realeza o de la nobleza de Europa, uniendo a estas entre sí, lo que le valió el apodo de «abuela de Europa»).

Sentimiento antialemán

Animados por su propio relato nacionalista, ambos bandos se lanzaron a la contienda creyendo que quedaría zanjada en menos de un año. Sin embargo, la guerra se prolongó durante cuatro largos y sangrientos años y sus efectos fueron devastadores: 10 millones de muertos y 21 millones de heridos y mutilados.

Para mantener alta la moral de la población y asegurar su contribución al esfuerzo bélico, ambos bandos contrincantes emitieron una cantidad inusitada de propaganda bélica cuyo objetivo era deshumanizar al enemigo y enaltecer a los propios. Los medios de comunicación de masas, en plena ebullición y desarrollo, facilitaron el éxito de esta propaganda, con lo que el sentimiento de odio y miedo contra el bando contrario empañaba todo, en cualquier ambiente, ya fuese en el campo o en la ciudad.

Caricatura del káiser

Caricatura del káiser, último emperador alemán y rey de Prusia, Guillermo II, como «enviado de Dios». Foto: Album.

Londres, por entonces, se encontraba habitada por una amplia comunidad de alemanes emigrantes que en su mayoría regentaban pequeños negocios. Al inicio de la contienda alrededor de más de 60.000 alemanes, austrohúngaros y turcos residían en el Reino Unido, y —en este clima— todos eran considerados enemigos y «el otro». De este modo y de forma intermitente, mediante escarceos y nocturnidad, desde septiembre de 1914 a julio de 1917, estos pequeños establecimientos familiares fueron asaltados y destruidos por masas enfurecidas.

La reacción del rey

Intuyendo que esta escalada de violencia podía salpicar a la propia monarquía británica, Jorge V tomó cartas en el asunto (hay que recordar que el káiser Guillermo de Alemania, que para los ingleses encarnaba casi al mismo demonio, era primo de Jorge V: era imposible disociar la imagen de ambos). Y para más inri, el título nobiliario de la familia real era alemán. Se necesitaba una reacción rápida para ofrecer una imagen institucional de patriotismo que calmase a la calle.

Árbol genealógico familia real británica

Árbol genealógico de la familia real británica desde Jorge V. Foto: Carlos Aguilera.

Por ello Jorge V, el 17 de julio de 1917, proclamó la adopción del nombre Windsor (en referencia a la residencia habitual del monarca y su familia, el castillo de Windsor), renunciando a los títulos de origen alemán. Casi al unísono, la nobleza británica adoptó la misma medida, anglificando sus apellidos.