JOE DIMAGGIO, ÍCONO DEL BÉISBOL MUNDIAL

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Por Pucho Oroza
Varadero.- Joe Dimaggio nació en 1914, con el don de la grandeza. Fue el prototipo del jugador perfecto: un cinco herramientas con una sexta, la del carisma. Fue el jugador más popular de su época y referencia dentro y fuera del terreno de juego.
Debutó en 1936 y no ganó el premio al novato del año, simplemente porque no existía aún. El mítico número 5 de los Yankees debutó con 29 jonrones, 115 impulsadas, .323 de promedio de bateo, 206 hits, lideró la liga con 15 triples y bateó 44 dobletes, siendo seleccionado al primero de sus 13 juegos de estrellas, uno por cada temporada que jugó.
En 1942, en sus primeras siete campañas en Las Grandes Ligas, DiMaggio logró al menos 20 HR, 100 RBI y .300 BA, con mil 349 indiscutibles en ese período. Para aumentar hechos a su vida, se perdió tres años de béisbol por alistarse en el ejército durante la Segunda Guerra Mundial de 1943 a 1945.
En 1941, estableció dos marcas que han quedado en la historia. La primera y más increíble, la de 56 partidos consecutivos conectando de hits, uno de los récords más difíciles de romper en el béisbol actual. Incluso, como prueba de que no fue una racha sólo de suerte, en Ligas Menores, unos años antes, había logrado 61 juegos dando de hit con las Focas de San Francisco en la Liga del Pacifico.
Pero vamos más allá, desde los 56 partidos de Dimaggio, Pete Rose es el que más se ha acercado con 44. También es Rose el único en llegar a 40 juegos consecutivos dando de hit. Sólo otro cinco bateadores han llegado a 35 juegos seguidos pegando hit. Otros 24 jugadores han logrado entre 30 y 34 partidos con al menos un sencillo, entre ellos 9 latinoamericanos. Y en los últimos 10 años, sólo Freddie Freeman en 2016 y Whit Merrifield en 2019 han tenido una racha de 30 juegos.
La otra marca continuó cuando acabó la racha de partidos conectando de hits. Y es que, ese día, Joe se fue en blanco pero negoció un boleto y durante los siguientes 16 juegos, el Yankee Clipper pegó de hit en cada uno de ellos, llegando a 74 juegos consecutivos llegando a primera base. En total, DiMaggio alcanzó base en 132 de los 139 juegos que jugó ese año.
DiMaggio, aparte de su gran poder al bate, tenía una gran vista ya que se ponchaba muy poco. Solo hay que ver que conectó 361 jonrones en su carrera y se ponchó sólo 369 veces.
Terminó su carrera con un promedio al bate de .325 y produjo más de mil 500 carreras en sólo 13 temporadas. Joe DiMaggio fue parte de la época más gloriosa de los Yankees, participó en 10 Series Mundiales entre 1936 y 1951, ganando nueve Anillos y fue seleccionado tres veces MVP de la Liga Americana.
Sin dudas, Dimaggio es parte de la cultura estadounidense, un extraordinario jugador, y una personalidad que llegó incluso a casarse con Marilyn Monroe. Sobre él se escribieron canciones y Ernest Hemingway lo inmortalizó con una referencia en «El Viejo y el Mar». Un, más que justo, Salón de la Fama, y miembro de la dinastía Yankee en la MLB.