EL REAL MADRID SUFRE, PERO SE METE EN CUARTOS DE CHAMPIONS

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Por Yoyo Malagón
Madrid.- Sufrió el Madrid, la afición que estaba en el estadio Santiago Bernabeu, Florentino Pérez, -seguro que hasta los seguidores por el mundo- menos Carlo Ancelotti, quien estuvo pasivo en la banda mientras su equipo igualaba 1-1 con el RB Leipzig y se metía en cuartos de final de la UEFA Champions League.
No se encontró sobre el césped nunca el equipo blanco. Sufrió todo el tiempo, salvo algunos minutos de la segunda parte, donde tuvo control esporádico, pero en el resto de los 90 minutos solo se preocupó por controlar las internadas de los rivales, por evitar disparos contra el arco que defendió Andriy Lunin, pero igual, consiguió el objetivo.
Los primeros 45 minutos, sin embargo, transcurrieron sin que se moviera el marcador. Lo mereció el Leipzig, pero no porque tuviera ocasiones claras, sino por el dominio abrumador, porque merodeó todo el tiempo el área rival y no cesó en sus intentos de igualar el global.
Para el segundo tiempo, Ancelotti se dio cuenta de que tenía al equipo muy replegado y que necesitaba darle alas arriba. Optó por sacar a Eduardo Camavinga y meter a Rodrigo. El equipo se estiró, creó más, generó peligro por la derecha y ya no solo por la izquierda por donde siempre buscaban a Vinicius. Siempre a Vinicius.
Sin embargo, el control y las mejores oportunidades eran del Leipzig. Dominaba menos, controlaba menos, pero seguía siendo el dueño del partido. Pero en el minuto 65, el Madrid montó un contragolpe espectacular. Cuando el balón fue a llegarle a Tony Kroos en el borde del área rival, miró a un lado y a otro y luego le entregó, con calma y clase a Jude Bellingham.
El inglés aceleró en busca del arco, sacó de su puesto a los centrales, y aprovechó un desmarque perfecto de Vinicius, le dio la pelota y el brasileño la cruzó a las redes con un disparo inapelable. El 2-0 le daba un respiro tremendo al Madrid, pero quedarían 30 minutos, con el alargue incluido y no podían descuidarse.
Pero eso fue lo primero que hicieron. Tres minutos después de poner el 1-0, el Leipzig aprovechó imprecisiones de la zaga blanca y empató 1-1. Con ese marcador, el Madrid aún tenía garantizado el pase a cuartos y eso fue lo que intentó hacer y lo consiguió.
Ancelotti hizo un par de cambios más. Mandó al césped a Luka Modric y Joselu, por Kroos y Bellingham. El Madrid no mejoró mucho. Cierto que tuvo oportunidades, pero los rivales también. Tal vez más. Hasta que el árbitro marcó el final y todos respiraron aliviados, hasta el aparentemente apacible Ancelotti.
Lo importante para el Real Madrid, en el día de su 122 aniversario, fue el pase a cuartos de final, una instancia que alcanzaron ya PSG, Bayern Múnich y Manchester City, todos con más claridad que el equipo español.
La próxima semana se definirán los otros cuatro clasificados a octavos, con los partidos Barcelona-Nápoles, Atlético de Madrid-Inter de Milán, Borussia Dortmund- PSV, y Arsenal-Oporto.