¿SABÍAS QUE LOS TEMPLOS GRIEGOS MEJOR CONSERVADOS NO ESTÁN EN GRECIA?

0
17

Tomado de MUY Interesante

Se encuentran en Italia, en la región histórica conocida como Magna Grecia.

Madrid.- Cuando pensamos en los majestuosos templos de la antigua Grecia, nuestra imaginación suele transportarnos directamente al Partenón de Atenas u otras localizaciones de la península griega, olvidando a menudo que algunos de los ejemplares mejor conservados reposan fuera de sus fronteras. En la región conocida históricamente como Magna Grecia, ubicada en el sur de Italia, se hallan verdaderas joyas arquitectónicas griegas que han sobrevivido el paso del tiempo. Este artículo desvela el encanto y la historia de estos templos, emblemas de una época donde la cultura y el arte griegos se extendieron hasta el corazón de Italia, dejando un legado imperecedero que sigue en pie maravillando al mundo.

Magna Grecia

Mapa de la Magna Grecia con diferentes etnias griegas. Wikimedia.

¿Qué es la Magna Grecia?

La Magna Grecia, término que evoca la grandeza de las colonias griegas en el sur de Italia, se erigió entre los siglos VIII y V a.C., fruto de un ambicioso proceso de expansión colonizadora helénica. Movidos por la búsqueda de nuevas tierras ante la escasez de recursos y el crecimiento demográfico en Grecia, además de la aspiración por ampliar sus rutas comerciales, los griegos establecieron una serie de colonias que florecerían como centros de poder, cultura y comercio. Este mosaico de polis, fundadas por diversas ciudades-estado como Atenas, Esparta, y muchas otras, no solo replicaron la sofisticación urbana y arquitectónica de su metrópoli, sino que también enriquecieron la textura cultural de Italia. Al mezclar sus tradiciones con las locales, legaron un patrimonio arquitectónico y cultural que transformó permanentemente el paisaje italiano, marcando el inicio de un intercambio cultural que perdura hasta nuestros días.

Templos Paestum

Templos griegos en Paestum. Wikimedia

Paestum: un tesoro arquitectónico

Paestum, situada en la costa del sur de Italia, es una cápsula del tiempo que nos transporta a la época dorada de la Magna Grecia. Fundada por los griegos en el siglo VI a.C. bajo el nombre de Poseidonia, esta ciudad fue redescubierta en el siglo XVIII por viajeros ilustrados europeos, cuyas exploraciones del sur de Italia revelaron sus impresionantes ruinas a un mundo moderno ávido de conexiones con su pasado clásico. La visita de Johann Wolfgang von Goethe en 1787, inmortalizada en su obra «Viaje a Italia», marcó un punto de inflexión en la percepción y valoración de Paestum, contribuyendo significativamente a su reconocimiento como un tesoro arquitectónico.

Los templos de Paestum, dedicados a Hera y Atenea, son ejemplares del orden dórico, caracterizados por su robustez, columnas estriadas y la simplicidad de su diseño. La impresión de Goethe sobre estos templos fue de asombro ante su magnificencia y estado de conservación, lo que lo llevó a considerarlos como arquetipos del arte clásico griego. Este entusiasmo por Paestum alimentó el interés por el neoclasicismo en Europa, inspirando a artistas y arquitectos a emular la pureza y la perfección de las formas clásicas.

La importancia de Paestum trasciende su belleza estética; estos templos han jugado un papel crucial en el entendimiento del arte clásico griego fuera de Grecia. Ofrecen una ventana única al pasado, permitiendo a historiadores y amantes del arte apreciar la influencia griega en la Italia antigua y entender la evolución del pensamiento y la estética clásicos a lo largo de los siglos.

Templo Concordia

Detalle del templo de la Concordia en Agrigento. Wikimedia.

El Valle de los Templos

Agrigento, conocida en la antigüedad como Akragas, fue uno de los centros más importantes de la colonización griega en Sicilia, fundada en el siglo VI a.C. Esta ciudad se convirtió en un testimonio del esplendor y la riqueza de la civilización griega en el Mediterráneo, especialmente evidente en el Valle de los Templos, un complejo arqueológico que alberga algunos de los templos griegos mejor conservados fuera de Grecia.

El templo de Hera Lacinia, también conocido como templo de Juno, es un magnífico ejemplo de arquitectura dórica que ha resistido el paso del tiempo, destacándose por su impresionante peristilo de columnas que se erige majestuosamente contra el cielo siciliano. Por otro lado, el templo de la Concordia es uno de los templos griegos mejor conservados en el mundo, un ejemplo de la maestría arquitectónica griega con su estructura intacta que ofrece una visión completa de la grandeza estética y técnica de su época.

Hoy en día, el Valle de los Templos no solo es un sitio de incalculable valor histórico y cultural, sino también un destino turístico de primer orden que atrae a visitantes de todo el mundo. Su impacto va más allá del atractivo visual; es un lugar donde se puede experimentar la conexión profunda entre el pasado y el presente, y reflexionar sobre la influencia perdurable de la antigua Grecia en la cultura occidental. Este patrimonio mundial de la UNESCO continúa fascinando a quienes buscan entender la magnificencia del mundo antiguo y su legado en la modernidad.

Templo Atenea

Templo de Atenea en Paestum. Berthold Werner / Wikimedia

La Grecia eterna

El legado de los templos griegos en Italia es un recordatorio imborrable de la interconexión de las civilizaciones y su influencia mutua a lo largo de la historia. Estas estructuras no solo preservan la estética y los ideales de la Grecia antigua, sino que también sirven como pilares en la conservación de nuestra herencia clásica compartida. Las continuas excavaciones y estudios arqueológicos en lugares como Paestum y el Valle de los Templos han sido fundamentales para desentrañar los misterios del pasado, permitiéndonos una comprensión más profunda de la complejidad de la cultura griega y su impacto duradero en el mundo moderno. Estos esfuerzos de conservación garantizan que el legado de la antigua Grecia siga inspirando y educando a las futuras generaciones.

Los templos griegos de la Magna Grecia son monumentos emblemáticos que destacan la riqueza histórica y cultural de una era donde dos civilizaciones convergieron, dejando un legado de belleza inigualable. Estas edificaciones no solo reflejan la grandeza arquitectónica de la antigua Grecia, sino que también actúan como puentes entre el pasado y el presente, testimoniando el flujo constante de ideas a través de las fronteras y los siglos. Uniendo a Grecia con Italia, estos templos perpetúan un legado compartido de arte y perfección, asegurando que el diálogo entre estas culturas continúe enriqueciendo nuestro entendimiento del mundo antiguo y su influencia perdurable en la civilización occidental.