AGRICULTURA: DOS MIRADAS DIFERENTES

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Por Jorge Sotero

La Habana.- Los agricultores españoles se sumaron a las protestas de sus colegas europeos y pusieron en jaque al gobierno de Pedro Sánchez. Pretendían que no se establecieran algunas de las medidas ideadas de la Unión Europea que iban, directamente, en contra de los hombres del campo.

Luego de días de protestas, en los cuales a ninguno le cayeron a golpes, lo amenazaron con prisión o con endilgarle una causa por estar al servicio de ningún gobierno extranjero, el ministro de Agricultura, Luis Planas, comentó en en una sesión del Congreso de los Diputados que «el Gobierno escucha, comprende y da solución a los problemas de nuestros agricultores y nuestros ganaderos».

Recuerdo que las protestas fueron en tractores, que es el medio de trabajo principal de todos los que se dedican a hacer producir la tierra en medio mundo, o casi el mundo entero, salvo algunas excepciones lamentables.

Planas recordó que en los últimos dos años el Gobierno español ha invertido más de cuatro mil millones de euros en varios sectores de agricultura para hacer frente a las dificultades derivadas de la sequía y el conflicto bélico en Ucrania.

CubadebatePor otro lado, consideró como «inteligente y oportuna» la retirada por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, del proyecto de ley para reducir el uso de pesticidas en toda la UE.

Sin embargo, los agricultores siguen con sus reclamos, porque quieren subsidios a los combustibles, al agua, por precios justos para sus productos y por seguros agrarios que tengan presupuestos para los daños que pueda ocasionar el cambio climático.

Hace apenas unas horas, el gobierno español anunció el pago de subvenciones por un total de casi 269 millones de euros a más de 139 mil agricultores afectados por la sequía y el conflicto armado en Ucrania, por ejemplo.

MERCADO SAN MIGUEL (Madrid) - Qué SABER antes de ir (2024)Ahora, la situación de los agricultores cubanos, para no decir solo campesinos, es 10 mil veces peor que la del más jodido de los españoles, y los cubanos no sacan tractores ni protestan. No reclaman, ni exigen.

En primer lugar, los hombres del campo en Cuba no tienen tractores. No los venden en ninguna parte, jamás lo han hecho. Cuando existía el campo socialista y los tractores húngaros y bielorrusos arribaban por miles cada mes a los puertos cubanos, jamás le vendieron ninguno a los campesinos, que tenían que inventar para armarlos. Y salvo algunos productores de papa, ajo y algún otro producto de la antigua provincia de La Habana, jamás se le subsidió el combustible a ninguno.

Campesino arando con bueyes. Cuba. Caribe. América Central. • JUCAMURO -  FOTOGRAFIA DE NATURALEZA Y VIAJES<br /> ©Juan MuñozEn Cuba no hay fertilizantes, no hay aperos de ningun tipo, los tractores, si los quieres importar, te cuestan sobre los 30 mil dólares, cuando en cualquier lugar del mundo, una de esas máquinas grandes no pasa de los cinco mil dólares. Y los hay hasta en 500 o 600, cero kilómetro.

El mundo prioriza la agricultura y la ganadería, porque de ahí salen los alimentos. Puedes tener muchos aviones o ferrocarriles, pero si no tienes alimentos, en tremendo problema estás metido.

En el mundo, el agricultor es una solución. En Cuba un problema. Mientras en la casi totalidad de los países le subsidian todo, o casi, le respetan sus precios, los apoyan con semillas, fertilizantes, agua, combustibles, equipos, en Cuba el campesino es centro de toda la ira gubernamental. El objetivo es acabar con él, para que sus tierras y sus pertenencias pasen a manos estatales.

Los tractores tomarán Madrid: “que la gente no salga a la calle" - ESdiarioDe 1960 a 1990 a Cuba entraron más de 750 mil tractores. No hay una empresa estatal que tenga ninguno. Esos que quedan están en manos privadas. Los particulares tienen aún tractores que llegaron a Cuba antes del desastre de enero de 1959.

Así anda el mundo y así va Cuba. Por eso en cualquier lugar, Haití incluido, los alimentos están abarrotados y en Cuba no hay qué comer. Y cuando aparece algo, de mala calidad, es más caro que si lo compras en el más caro de los mercados de Madrid.

Este es solo un ejemplo del daño que le ha hecho el comunismo y el castrismo a Cuba.