LAS MIPYMES, LA EXCEPCIÓN DE IMPUESTOS Y LA CRUZADA DEL GOBIERNO

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Por El Estado como tal

La Habana.- El argumento oficial para eliminar en 2024 la exención temporal de impuestos a las MIPYMES de nueva creación en Cuba es cuestionable. No se basa en evidencia, sino en el «criterio” de funcionarios, obviamente exigido desde “arriba”.

La explicación acerca de que han transcurrido ya dos años desde que se adoptaron las exenciones para las empresas beneficiadas no niega que las nuevas empresas no deban ser ayudadas, ni que ello no sea beneficioso para la economía nacional ¿Algún dato prueba lo contrario?

En otros países, las micro y las pequeñas empresas (no necesariamente las medianas), reciben exenciones iniciales de impuestos y también tasas reducidas después. Se trata de estimular y de estabilizar entidades frágiles y con alto riesgo.

Parte del problema en Cuba es el predominio actual de un enfoque recaudatorio, exagerando el potencial de captación de impuestos de una base tributaria pequeña (MIPYMES nuevas) y que en realidad tiene una exención fiscal de muy corta duración.

Otra parte del problema parece relacionarse con la peculiar estructura de las MIPYMES cubanas, con un peso relativo de las microempresas (22,3 por ciento) muy inferior al de otros países. Por ejemplo, en Costa Rica las microempresas promediaron 80,8 por ciento del total de MIPYMES en 2015-2019.

La singular composición de las MIPYMES cubanas es un tema que normalmente no se debate, pero no es un asunto menor. Con 26,6 por ciento de empresas medianas en el total (vs. 4,1 por ciento en Costa Rica) emerge una imagen de MIPYMES cubanas relativamente “ricas”.

Otro problema es que en Cuba se utiliza una base impositiva excesiva en el caso de las MIPYMES porque se grava el ingreso, mientras en muchos países se aplica un impuesto sobre las utilidades (también hay otros impuestos).

Llama la atención el hecho de que a pesar de que se reconoce la necesidad de incrementar el por ciento de MIPYMES con actividades de procesamiento de recursos internos, no se apliquen exenciones, aunque fuesen limitadas a esas actividades.

También debería explicarse por qué no se eliminan o reducen las exenciones a la inversión extranjera. Se recaudarían más impuestos que los que van a obtenerse mediante la eliminación de las exenciones a las nuevas MIPYMES.

Otro asunto que normalmente no se debate en Cuba es el relativo a la efectividad de las exenciones de impuestos para atraer inversión extranjera. Es un tema polémico en el que existe evidencia y análisis de que no es una relación lineal ni necesariamente positiva.