LA OCDE VUELVE A REDUCIR PERSPECTIVAS ECONÓMICAS PARA EUROPA

0
15

Redacción Internacional

París.- La OCDE redujo de nuevo sus expectativas sobre la economía europea para este año, con crecimientos inferiores al uno por ciento en los grandes países salvo España, la excepción en el Viejo Continente, al tiempo que mientras mejoró las de Estados Unidos, que crecerá por encima del dos por ciento.
En su informe interino de Perspectivas publicado este lunes, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) anticipa una ralentización pero muy moderada de la economía global, que se expandirá un 2,9 por ciento en 2024, dos décimas menos que en 2023, para volver a subir al 3 por ciento en 2025.
Más allá de la persistencia de la divergencia entre Estados Unidos y una Europa afectada por los altos tipos de interés y por los efectos del choque de los precios de la energía, los autores del informe estiman que China sigue empantanada por los problemas del sector inmobiliario que las autoridades intentan contrarrestar con sucesivas oleadas de estímulos.
Su percepción del gigante asiático se mantiene como en su informe precedente, publicado a finales de noviembre: el aumento del producto interior bruto (PIB) se quedará en un 4,7 % en 2024, después del 5,2 % el pasado año, y en el 4,2 % en 2025.
En el Viejo Continente, la OCDE revisa a la baja las cifras de crecimiento para este año de la zona euro (0,6 %, tres décimas menos) y eso que dentro de ese bloque España va a comportarse de nuevo mejor (1,5 %, una décima más), aunque con un dato muy reducido respecto al 2,5 % de 2023. Para 2025, vuelve a corregir a la baja el crecimiento del PIB de la eurozona: 1,3 %, dos décimas menos de lo anticipado en noviembre.
España, revisión al alza
La OCDE, que como casi nadie tampoco había anticipado que la economía española podría crecer un 2,5 % en 2023, ha revisado ligeramente al alza su previsión para este año al 1,5 % y mantiene la del 2 % para 2025, que en ambos casos estarán muy por encima de las cifras del conjunto de la zona euro.
El organismo sube en una décima la cifra que había dado para España en 2024 y se alinea con la que presentó la semana pasada el Fondo Monetario Internacional (FMI), que además auguró un 2,1 % en 2025.
El empuje de España es notable en el contexto de un Viejo Continente que sigue muy lastrado por el choque de la energía que ya empezó antes de la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022.
La baza comparativa de la inflación en España, que en 2023 ha sido más baja que en el conjunto de la eurozona (3,4 %, frente al 5,4 %) se va a perder tanto este año (3,3 % comparado con el 2,6 %) como el próximo (2,5 % frente al 2,2 %).
El crecimiento de EE.UU. vuelve a sorprender
También sorprende Estados Unidos, que después de una progresión del 2,5 % el pasado año, alimentada por un aumento del gasto de los consumidores, que recurrieron al colchón de ahorro acumulado durante la crisis de la covid, se mantendrá con un meritorio 2,1 % este ejercicio (seis décimas más de lo augurado en noviembre) y un 1,7 % en 2025.
Como viene ocurriendo de forma casi ininterrumpida desde el comienzo de la invasión de Ucrania en febrero de 2022, la OCDE vuelve a revisar al alza sus propias proyecciones para Rusia, lo que pone en evidencia una capacidad de resistencia de su economía en modo de guerra, que de nuevo ha sorprendido a los expertos.
Después de haber crecido un 3,1 % en 2023, el PIB ruso debería subir un 1,8 % en 2024, siete décimas más de lo que la OCDE había estimado a finales de noviembre. Para 2025, un horizonte muy lejano teniendo en cuenta las incertidumbres sobre la guerra, calculan que seguirá progresando pero menos, un 1 %.
Control de la inflación
En los grandes países desarrollados, la inflación bajó en 2023 más rápido de lo que se esperaba (5,4 % en la zona euro, 3,7 % en EE.UU.) y el movimiento va a continuar, salvo que haya alguna interferencia, por ejemplo si escalase y se ampliara geográficamente el conflicto de Oriente Medio y eso afectara a los precios de la energía.
Los autores del informe han calculado que las recientes subidas de 100 % en el coste del transporte marítimo por el desvío de muchos barcos que pasaban por Canal de Suez hacia el cabo de Buena Esperanza y el rodeo del continente africano para evitar los ataques de los hutíes a la entrada del mar Rojo podrían acarrear un aumento del IPC de cuatro décimas al cabo de un año, aunque la Comisión Europea no ve efectos inmediatos en los precios por los obstáculos a la ruta del mar Rojo.
Haciendo abstracción de los riesgos geopolíticos, que vienen sobre todo de esa región, la tasa de inflación se situará a finales de 2025 en Estados Unidos y en la zona euro en torno al objetivo del 2 % que se marcan sus bancos centrales.
La OCDE considera que los bancos centrales tienen que mantener una política monetaria prudente para asegurarse de que las presiones inflacionistas han quedado contenidas de forma duradera. Y aunque hay margen para bajar los tipos de interés cuando eso ocurra, avisa de que van a continuar elevados durante un tiempo.
En cuanto al creciente problema de los números rojos de las cuentas públicas, su consejo es más esfuerzos para contener la progresión del gasto público a corto plazo y una planificación a medio plazo para garantizar que la situación sea sostenible y poder hacer frente a futuros choques imprevistos. (EFE)