HOY EN LA HISTORIA: 54 AÑOS DE LA MUERTE DE BERTRAND RUSSELL

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Por José Walter Mondelo
La Habana.- Hace hoy cincuenta y cuatro años murió Bertrand Russell, filósofo, matemático, lógico y escritor británico, quizás el filósofo más influyente del siglo pasado y uno de los mayores pensadores del siglo XX, considerado junto a Gottlob Frege como uno de los fundadores de la Filosofía analítica.
Demócrata radical, pacifista, socialista y activista, criticó el totalitarismo estalinista, condenó la participación de Estados Unidos en la guerra de Vietnam y fue un tenaz defensor del desarme nuclear. Aquí una muestra de su pensamiento.
«Lo más difícil de aprender en la vida es qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar.”
“Un síntoma de que te acercas a una crisis nerviosa es creer que tu trabajo es tremendamente importante.”
“Me opongo a toda superstición, sea musulmana, cristiana, judía o budista.”
“Gran parte de las dificultades por las que atraviesa el mundo se deben a que los ignorantes están completamente seguros y los inteligentes llenos de dudas.”
“¿Para qué repetir los errores antiguos, habiendo tantos errores nuevos que cometer?”
«Nadie debería creerse perfecto, ni preocuparse demasiado por el hecho de no serlo».
«La libertad es algo maravilloso, pero no cuando hay que pagar por ella el precio de la soledad».
“El sabio uso del ocio es un producto de la civilización y de la educación.”
“Nos hallamos frente al hecho paradójico de que la educación se ha convertido en uno de los principales obstáculos en el camino de la inteligencia y de la libertad del pensamiento.”
“La conclusión es que sabemos muy poco y sin embargo es asombroso lo mucho que conocemos. Y más asombroso todavía que un conocimiento tan pequeño pueda dar tanto poder.”
“Los científicos se esfuerzan por hacer posible lo imposible. Los políticos por hacer lo posible imposible.”
“Sé indiferente a los bienes que la fortuna te otorga y te librarás del miedo.”
«Es la preocupación por las posesiones, más que ninguna otra cosa, lo que evita que el hombre viva noble y libremente».
“Al contrario del esquema habitual me he hecho gradualmente más rebelde a medida que envejezco.”
«Me parece fundamentalmente deshonesto y dañino para la integridad intelectual creer en algo sólo porque te beneficia y no porque pienses que es verdad».
«Temer al amor es temer a la vida, y quienes temen a la vida ya están muertos tres veces».
“La humanidad tiene una moral doble: una, que predica y no practica, y otra, que practica pero no predica.”
“Para llevar una vida feliz es esencial una cierta capacidad de tolerancia al aburrimiento. La vida de los grandes hombres sólo ha sido emocionante durante unos pocos minutos trascendentales. Una generación que no soporta el aburrimiento será una generación de hombres de escasa valía.”
“La felicidad tiene que ser una conquista, y no un regalo de los dioses.”
“La felicidad que requiere intoxicación, sea del tipo que sea, es espuria y no satisface. La felicidad auténticamente satisfactoria va acompañada del pleno ejercicio de nuestras facultades y de la plena comprensión del mundo en que vivimos.”
“El secreto de la felicidad es este: que tus intereses sean lo más amplios posible y que tus reacciones a las cosas y personas que te interesan sean, en la medida de lo posible, amistosas y no hostiles.”
«He vivido en busca de una visión, tanto personal como social. Personal: cuidar lo que es noble, lo que es bello, lo que es amable; permitir momentos de intuición para entregar sabiduría en los tiempos más mundanos. Social: ver en la imaginación la sociedad que debe ser creada, donde los individuos crecen libremente, y donde el odio, la codicia y la envidia mueren porque no hay nada que los sustente. Estas cosas, y el mundo, con todos sus horrores, me han dado fortaleza.»
«Quiero decir, con toda seriedad, que la fe en las virtudes del trabajo está haciendo mucho daño en el mundo moderno, y que el camino hacia la felicidad y la prosperidad pasa por una reducción organizada de aquél».
«Tres pasiones, simples pero abrumadoramente fuertes, han gobernado mi vida: el anhelo de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por el sufrimiento de la humanidad».
«Cuando llegue la hora de mi muerte, no sentiré haber vivido en vano. Habré visto los crepúsculos rojos de la tarde, el rocío de la mañana y la nieve brillando bajo los rayos del sol universal; habré olido la lluvia después de la sequía y habré oído el Atlántico tormentoso batir contra las costas graníticas de Cornualles».