DE IMPROVISACIÓN EN IMPROVISACIÓN

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Por Arturo Mesa
Atlanta.- Hoy yo no quisiera escribir. Preferiría dedicar mi tiempo a otra cosa; las clases de ajedrez de mis pequeñines o terminar de leer Lo que el viento se llevó. Pero duele la isla y sus improvisaciones.
Luego de que el Partido impuso la teoría de que para “corregir distorsiones” había que tomar nuevas medidas de ajustes, se pasó a la tesis de que esto se haría “cuando las condiciones estuviesen dadas”. Al parecer hubo descontento en las altas esferas porque para las bajas esferas ellos ni miran. Cuando ellos quieren hacer cambios los hacen y ya. Y debido al descontento, no han ejecutado.
Hoy aparece un virus, justificación muy creativa para pausar la implementación de los precios de los combustibles, porque lo que les viene encima es un vendaval en cuanto implementen el tal cambio y eso habla de la falta de una solución.
¿Un virus? No hay una solución, no hay plan macro concreto, no hay plan para la divisa y menos para la inflación. No hay plan a la producción, ni a la inversión extranjera y menos para detener el flujo migratorio.
Lo que duele verdaderamente es que sea el mismo partido el que te hable de nuevas soluciones cuando aun ellos no han pagado por lo que nos impusieron y que no solucionó nada. Si recuerdan, Murillo habló de la necesidad de una Tarifa eléctrica nueva, del gas, del aumento de precios y no se ha visto ni a un solo funcionario ofrecer disculpas por lo que para ellos eran “medidas no populares, pero necesarias”:
“La tarea ordenamiento se reveló como ineficaz” -nos dijo Gil-, y muy intencionalmente usó la voz pasiva porque la culpable es la tarea y no el ejecutor. La inflación generada (diseñada además con toda intención) tras “la tarea ordenamiento” no la compensó nadie y se vienen nuevos aumentos.
Los comunistas cubanos ante el relevo generacional en el último congreso de  la "generación histórica"El problema es y será el Partido, no es el sistema que uno pueda soñar o diseñar, el problema es lograr echarlo a andar y por miedo, estupidez, capricho, doctrinismo o lo que sea, el Partido prefiere mantener un dogma discursivo que ceder en su dominio. Un partido es una ideología política y punto, un sueño, un interés que mientras no logre diseñar una fórmula social es más peligroso que positivo, tal y como lo estamos viviendo hoy.
Un Partido, como todo en la vida, tiene que tener oposición, una voz que le diga “ahora voy yo”. Quizás, con una digna oposición no hubiese habido una segunda parte para esta destrucción social postpandemia.
Tras la frase: “La tarea ordenamiento se reveló como ineficaz”, ahí mismo hubiera muerto el partido y nace una esperanza desde otra postulación económicamente funcional y esperanzadora.
La manipulación más grande que existe la vemos cuando te dicen que el Partido republicano en Estados Unidos y el demócrata son lo mismo. Nada más alejado de la realidad, el más mínimo error, la tasa de desempleo alta, la inflación por encima de la anterior y muere el sueño del Partido.
En Cuba la crítica solo se ejerce y se escucha desde el Partido, pero tú no accedes a él, de hecho desde el Partido van las propuestas y desde el Partido nos representan porque según ellos, es la guía de la sociedad a construir. Sin embargo, ha quedado más que claro que el Partido solo ha sido, en los últimos años la guía de la sociedad a destruir.
Estados Unidos perdió cerca 1.5 millones de personas cuando la COVID, de una población de 330 millones, eso da un 0.5 %. Cuba ha perdido en los último dos años 533000 solamente hacia Estados Unidos, 4.8% de su población. Tres veces el efecto de la pandemia en uno de los países más golpeados.
El resultado de la gestión partidista tras la pandemia y en la nueva normalidad ha sido una segunda pandemia mucho peor que la vivida en el 2021. No voy a contar la migración hacia otros destinos.
Delante de las narices de la “guía de la sociedad cubana” se desmorona la sociedad cubana y la única política es fe, esperanza y caridad.
El partido comunista pasará a la historia como el seguro garante de que la sociedad no vuelva a pensar en socialismo nunca más; adolece de un plan, no tiene una disculpa, no asume culpas, no se hace a un lado, no enamora, no genera, no convoca a una opción y solo habla de una creencia “cuasi divina” de que ellos saben cómo gestar la sociedad que en algún momento se propuso.
Hoy se fue una amiga mía, quizás por eso el escrito, eminente doctora que no tiene por qué, luego de 25 años de trabajo, dedicarse a servir comida en un restaurante o manejar un Uber; debería ella estar en una institución sanitaria, ganando un salario, pero qué derecho puede uno tener de cuestionarse qué quiere comer, a dónde quiere vacacionar y qué ropa se compra en su casa. ¿No fue acaso suficiente el sacrificio de su instrucción y su aporte?
Por más consignas, frases y llamados para hacer política que se hagan, el hombre primero necesita un techo, ropa, alimento y una familia, por lo que la política no va delante de nada, y su mejor opción dentro de una sociedad justa, es tener una propuesta.
Dame un empleo con el cual ganarme una dignidad y después hablamos. Yo presidente, pidiera, implorara y sufriera cada vez que veo a alguien arriesgarse a lo desconocido antes de querer contribuir en el suelo que los vio nacer. Nada más fallido en la historia social. Lo primero que necesita la reconstrucción de Cuba es, en mi opinión, una enorme disculpa.