¿CUÁL ES EL IDIOMA MÁS DIFÍCIL DE APRENDER?

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Tomado de MUY Interesante

Analizamos los factores que influyen para determinar el nivel de dificultad de un determinado idioma. 

Madrid.- Se estima que en el mundo existen alrededor de 7.000 idiomas diferentes, incluyendo dialectos y variantes regionales. Entre los más hablados se encuentran el español, el chino mandarín, el inglés, el hindi o el árabe, entre otros. ¿Pero cuál es el idioma más difícil de aprender, según los expertos?

Recientemente, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) presentó una lista con las diez lenguas más complejas del mundo. Para esta entidad las dificultades específicas de cada idioma van desde la gramática y la pronunciación hasta la escritura y la sintaxis.

Así, subrayan que el francés, los idiomas germánicos, el finés, el japonés, el islandés, el árabe, el griego y el chino son particularmente complejos para los hablantes de idiomas occidentales. Por el contrario, sitúan al inglés como uno de los idiomas más simples de aprender con respecto a los demás.

La clave está en la plasticidad y en la estabilidad de las neuronas. A mayor nivel de plasticidad, como en el caso de los niños, más facilidad para aprender.

La clave está en la plasticidad y en la estabilidad de las neuronas. A mayor nivel de plasticidad, como en el caso de los niños, más facilidad para aprender.

Sin embargo, y aunque no hay consenso científico al respecto, algunas claves explican por qué determinados idiomas se consideran más complejos a la hora de aprenderse que otros. Desde la dificultad de la gramática hasta las diferencias en los sistemas de escritura y la fonética, son muchos los factores que influyen a la hora de dominar una lengua.

Entre ellos, la familiaridad que tenga la persona que lo aprende con el idioma extranjero, la inmersión que haya tenido en ese idioma o las diferencias culturales, así como la complejidad del mismo, en términos de gramática, sistemas de escritura y conceptos lingüísticos.

Pangenoma diversidad

¿Cuál es el idioma más difícil de aprender? — Alessandro Biascioli/iStock

Por ejemplo, para los hablantes de inglés, según los expertos, los idiomas que utilizan el alfabeto latino, como el español o el francés, pueden ser más fáciles de aprender en comparación con los que utilizan sistemas de escritura completamente diferentes, como el árabe o el mandarín.

El árabe tiene una gramática compleja y un alfabeto diferente al alfabeto romano utilizado en inglés y muchos otros idiomas. Además, tiene varios dialectos que pueden variar de una región a otra, lo que dificulta que los aprendices entiendan a los hablantes de diferentes zonas.

Y pese a que no hay un idioma que sea considerado universalmente como el más difícil del mundo, algunas investigaciones sí han indagado sobre este asunto. Por ejemplo, un estudio realizado por el Instituto de Servicio Exterior y el Instituto de Lenguas de Defensa de Estados Unidos clasificó el nivel de dificultad según el número de horas que los estudiantes han necesitado, en promedio, para alcanzar la competencia en ellos.

En base a los resultados, se concluyó que los idiomas más fáciles requieren entre 575 y 600 horas de estudio (lo que equivale a 23-24 semanas en el aula) para que los estudiantes alcancen la suficiente competencia y ser destinados al extranjero.

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¿Cuál es el idioma más difícil de aprender?iStock

Por su parte, los más difíciles requieren de al menos 2.200 horas de estudio (esto es, 88 semanas de dedicación a tiempo completo en el aula) para alcanzar el mismo nivel de competencia. En otras palabras, algunos idiomas pueden ser 3-4 veces más difíciles de dominar que otros.

No obstante, aunque el grado que alguien alcanza para dominar un idioma extranjero puede depender en gran medida de su motivación, casi todo lo demás se reduce a la familiaridad de su propio idioma nativo con aquel que están intentando aprender.

¿Qué factores influyen en el nivel de dificultad de un idioma?

Según la científica Cindy Blanco, profesora de la popular herramienta Duolingo, “lo que hace que un idioma sea fácil o difícil depende de los idiomas que ya conozcas, así que tu idioma nativo es realmente importante, pero también lo es cualquier otro idioma que conozcas o hayas estudiado”.

“Los adultos que estudian un nuevo idioma tienen que intentar olvidar el que conocen mejor para aprender el nuevo: ya conocen categorías conceptuales de su lengua materna para vocabulario y gramática, fonemas para pronunciar sonidos con objetivos acústicos precisos, y conexiones arbitrarias entre signos, escritos y sonidos, sílabas o palabras”, afirmó la experta.

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¿Cuál es el idioma más difícil de aprender?OleCNX – iStock

Precisamente en el sistema de escritura es donde se observa las diferencias más radicales entre un idioma y otro. “El francés, por ejemplo, utiliza el mismo sistema de escritura que el español, por lo que para nosotros es mucho más fácil de aprender que el japonés o el hindi, que tienen sistemas de escritura completamente diferentes”, según Blanco.

De hecho, “el japonés utiliza tres sistemas de escritura diferentes, los caracteres chinos importados (Kanji), así como dos silabarios: Hiragana y Katakana. Y cada sistema de escritura tiene su momento y lugar, por lo que habría que aprender los tres”, precisó.

Asimismo, los docentes coinciden en que además de la similitud lingüística, también hay que tener en cuenta el nivel de inmersión en el idioma. Por eso insisten en que quienes lo practican en situaciones cotidianas, como conversaciones con hablantes nativos o exponiéndose de forma constante, suelen tener más facilidades para dominarlo que aquellos que estudien solo desde libros o en un aula.

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¿Cuál es el idioma más difícil de aprender?iStock

A ello se añade la dificultad de los idiomas que utilizan caracteres complejos o sistemas de escritura no alfabéticos, como el chino mandarín, y que requieren un esfuerzo adicional para dominar la lectura y la escritura.

A la vez, la fonética y fonología también se consideran elementos clave. Por ejemplo, el chino mandarín y el cantonés utilizan un sistema tonal en el que el significado de una palabra puede cambiar según el tono con el que se pronuncie. Algo que resulta especialmente difícil para los hablantes de español, por ejemplo, que no están acostumbrados a prestar atención a los tonos al hablar.

Por si fuera poco, las barreras culturales también suponen un proceso de aprendizaje progresivo. La comprensión de las normas sociales, las costumbres y las expresiones idiomáticas de una cultura extranjera son cruciales para dominar la gramática y el vocabulario del idioma en sí.