EL PAQUETAZO, LAS DISTORSIONES Y LA IRRACIONALIDAD CAMBIARIA

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Por El Estado como tal

La Habana.- La ausencia del dato oficial de la tasa de “equilibrio” de cambio del peso cubano es uno de los principales “puntos ciegos” de la discusión sobre el nuevo paquete económico. He calculado rápidamente dos escenarios: Escenario «A» 50- 53 CUP/USD, y escenario «B» 74-77 CUP/USD.

Los escenarios se diferencian en la tasa de inflación adoptada para 2023. El escenario “A” utiliza la tasa oficial de variación oficial de precios de consumo (31,34 por ciento) y el escenario “B” adopta la inflación estimada por The Economist Intelligence Unit (62,3 por ciento).

Se ha empleado el método conocido como enfoque de “equilibrio de stock” (ES), caracterizado por su “frugalidad” de datos y que es conveniente para el caso de Cuba, donde se dispone de insuficiente estadística oficial.

El método de “equilibrio de stock” permite calcular una tasa de cambio compatible con estado de equilibrio macroeconómico a mediano/largo plazo. Parte de asumir un nivel deseable de “activos exteriores netos”, considerando otras dos variables: crecimiento del PIB y la inflación.

La tasa de cambio de “equilibrio” no es un hecho económico, sino un cálculo teórico al que se arriba adoptando determinados supuestos, incorporando diversos indicadores y utilizando distintos métodos. Pudiera variar según el método y los datos utilizados.

Una tasa de “equilibrio” se refiere a las condiciones macroeconómicas generales y por eso su nivel es distinto a las tasas oficiales (que pueden ser arbitrarias) y a la tasa del mercado informal que solamente abarca un segmento de las operaciones cambiarias.

Una tasa de “equilibrio” entre 50 y 53 CUP/USD representaría una devaluación de 108 a 121 por ciento respecto a la tasa oficial actual, mientras que una tasa entre 74 y 77 significaría una devaluación de 208 a 221 por ciento. Serían devaluaciones grandes.

Las autoridades monetarias disponen en Cuba de un cierto margen de “separación” entre la tasa de “equilibrio” y la tasa oficial, pero no al extremo de que pueda desdeñarse la tasa de “equilibrio” pensando que eso no tendría consecuencias negativas.

Si realmente un objetivo del paquete actual es corregir distorsiones, entonces debería superar la irracionalidad cambiaria actual y reemplazarla por un enfoque económicamente fundamentado, guiado por un estimado de tasa de “equilibrio».