CONTAMINACIÓN, CALENTAMIENTO Y SEQUÍA; AZOTE DE LA PESCA EN EL MEDITERRÁNEO

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Redacción Internacional

Málaga.- La pesca sufre los efectos de la creciente contaminación, que llena las redes de residuos, pero también del cambio climático y la sequía, lo que acentúa las alteraciones en el ecosistema marino mediterráneo, provocando subidas de temperatura y cambios en las corrientes, reproducción y nutrición de algunas especies.

La patrona mayor de la Cofradía de Pescadores de Vélez Málaga (Málaga), María Carmen Navas, explica a EFE que “la contaminación y el cambio climático son de las cosas que más afectan a los fondos marinos, llenos de porquería”, y que eso repercute en la salud de peces como el salmonete o de los moluscos bivalvos, como las almejas, chirlas y coquinas.

Los fondos marinos acumulan ingentes cantidades de plásticos y otros desechos, lo que hace que en muchas ocasiones las redes de los pescadores recojan más basura que capturas, según denuncia Navas, que manifiesta el especial interés del sector pesquero en que el mar esté “en buenas condiciones”.

Por ello, desde esta cofradía hacen un llamamiento a los ayuntamientos para que mejoren la limpieza del mar y de los ríos, especialmente ahora que experimentan escasos movimientos de agua por la sequía y la falta de caudal.

“Los ríos son depuradores naturales y cuando llegan al mar lo hacen llenos de porquería. Se tendrían que canalizar y limpiar mejor los cauces”, incide la patrona. Recuerda que la lluvia “es importante para todo, pero para la pesca también”.

“El marisqueo ha ido descendiendo muchísimo y respecto a la pesca, tenemos épocas mejores y peores, pero sí estamos notando que están cambiando de ciclo, variando en meses, y eso puede ser tanto por la contaminación como por la escasez de lluvia”, apunta Navas.

contaminación pesca

Cambio climático y sequía

Manuel Vargas, investigador especializado en cambio climático del Instituto Español de Oceanografía en Málaga, hace hincapié en los efectos de la sequía en el mar. Puede provocar que los ríos aporten más o menos nutrientes, y los diferencia en función de sus características geográficas. Y su caudal, con un mayor o menor impacto en el ecosistema marino.

“La sequía tiene un impacto tremendo, devastador, ya lo conocemos todo en tierra adentro. En el mar, el impacto podría ser más indirecto”, apunta a EFE Vargas. Señala el caso concreto de España, donde, exceptuando el Ebro, “hay pocos ríos y normalmente no tienen un caudal apreciable. O tienen presas y el aporte es pequeño”.

Por tanto, comenta el experto, el impacto de la lluvia en los ríos solo es reseñable cuando se producen grandes riadas o se registran precipitaciones torrenciales. Repercuten en los afluentes y forman “una pluma de agua” que acaba arrastrando “muchos sedimentos que contienen nutrientes”.

Región mediterránea

En la región mediterránea se dan otros factores derivados del cambio climático que inciden de forma importante en la pesca. Esto es la subida de la temperatura del agua del mar y las alteraciones de viento y corrientes.

En el mar de Alborán, estas alteraciones son las que hacen la labor de fertilización. Es decir, son las que aportan nutrientes a la fauna marina. No como sucede en el caso de otros mares, que sí reciben el agua de ríos caudalosos.

Vargas propone estudiar qué impacto puede tener estas alteraciones en la pesca.

“Habría que hacer estudios donde se tratara de encontrar una correlación entre las fluctuaciones de la salinidad o de los ríos que vierten su agua al Mediterráneo, y las que se producen en las capturas de los peces. Mi impresión es que habrá zonas donde los ríos tengan un papel importante, porque unos años hay mucho boquerón y muchas sardinas y otros hay pocos”, indica el experto.

Opinión del gremio pesquero

Desde el gremio pesquero, el pescador Sebastián Martín, con más 30 años de experiencia en el mar, se muestra más preocupado por el impacto de la contaminación que de la sequía en el mar y la pesca.

Destaca la situación de los animales filtradores, que viven muy cerca de la orilla y a los que estos residuos “les afecta de una forma bestial”. Hasta el punto de que hay caladeros “que prácticamente se los ha cargado” la contaminación.

El redero Ricardo Ávila remarca la importancia de la lluvia en cuanto al “movimiento” que genera en el mar, llenándolo de “salubridad”. Y apunta a otros problemas que perjudican su ejercicio profesional, como la presencia de algas invasoras, el incremento de costes. O la bajada de beneficios en el mercado o los límites del sector, que cada vez permite un menor número de días de captura. EFE