EXAGERACIONES

0
16
Por Esteban Fernández Roig
Miami.- Desde que nacieron mis hijas les inculqué querer y respetar a Estados Unidos y al mismo tiempo adorar a «la tierra más hermosa que ojos humanos han visto»…
Acto seguido pensé que el marino genovés se quedó corto, subí la parada, y les exageré a mis niñas la belleza de Güines y mis dotes deportivas durante mi corta estancia en la isla.
Les conté (como casi todos mis compatriotas cuentan) que yo había sido tremendo pelotero, mucho mejor que la primera base del Almendares Rocky Nelson, pero que deslizándome en segunda base me rompí “el talón de Aquiles” y ese fue el final de mi carrera beisbolera.
De Güines les dije que “era 20 veces superior a París, que poseíamos un aeropuerto internacional mejor que el de Rancho Boyeros, que el “Expressway Güines-Habana” era alfombrado y que mi amigo Fonfi Domínguez venía de San Nicolás de Bari a pasarle la aspiradora diariamente”.
Mis amigos de esa época, incluyendo a “Fonfi”, piadosamente, me seguían la corriente delante de Ana y Sandy.
Ellas me creyeron, pero hubo un par de inconvenientes que echaron a perder mi credibilidad: Una fue que yo les decía que era “un magnífico patinador, que con los patines puestos podía brincar un banco del parque central“…
Pero, un aciago día, ellas -ya grandes- fueron a “Toys “Я”Us’’ y me compraron un par de patines bellos, modernos.
Puede ser una imagen de texto que dice "Hoy"Salí a patinar con las muchachitas e hice el ridículo, di 20 tropezones y cuatros estrepitosas caídas. Ellas se reían, pero yo no daba mi brazo a torcer y les decía: “Es que los patines cubanos eran mucho mejores, estos no sirven para nada”…
Y dos: Ya de adultas mis hijas buscaron en la Internet la palabra “GÜINES”, y vieron toda la calamidad, la destrucción, las calles con baches que parecían unas piscinas de fango, y luciendo peor que el barrio más malo de Angola.
Mis hijas entre burlonas y tristes me dijeron: “¡Papi, para esta basura tú nos has tenido engañadas!”
Y… ESTO NO ES EXAGERACIÓN:
Les respondí y las convencí con UNA GRAN VERDAD : “Sí, Güines no era Francia, pero era un pueblo bellísimo y próspero, y los HP fidelistas lo han llevado a lucir peor que la capital de Haití”.
Y les enseñé que mi talón de Aquiles todavía tenía una minúscula cicatriz