EL RUSO MEDVEDEV VUELVE A LA FINAL DEL ABIERTO DE AUSTRALIA

0
14

Redacción deporrtiva

Melbourne.- El ruso Daniil Medvedev protagonizó una remontada épica ante el alemán Alexander Zverev y avanzó a la final del Abierto de Australia de tenis, donde se medirá al italiano Jannik Sinner, vencedor del serbio Novak Djokovic en cuatro sets.

Medvedev, tercer cabeza de serie, perdió los dos primeros sets por 5-7 y 3-6 y parecía que volvería a casa ante un rival que se mostraba intratable, pero en el tercer parcial forzó un tie break que ganó, para avivar la llama de la ilusión y poder jugar su tercera final en Melbourne Park.

Zverev, sexto preclasificado, vio que se le escapaba la victoria y trató de sentenciar en el cuarto set, pero Medvedev también lo ganó, otra vez en tie break, para forzar una quinta manga en la que no tenía otra opción que imponerse y así fue. Al final, los parciales de 5-7, 3-6, 7-6 (4), 7-6 (5) y 6-3, en cuatro horas y 18 minutos, hablan con elocuencia de lo cerrado del pareo.

Para el ruso será su tercera final en Melbourne Park, después de perder en las ediciones de 2021 y 2022 ante Noka Djokovic y Rafael Nada, ante este último en cinco peleados sets.

 Antes, Jannik Sinner se convirtió en el primer finalista al vencer al primer cabeza de serie y gran favorito, el serbio Novak Djokovic en cuatro sets por 6-1, 6-2 6-7 (6) y 6-3.

Sinner, cuarto cabeza de serie, no había perdido ni un set en todo el torneo y estuvo a punto de continuar el ritmo, pero en el tercer parcial del enfrentamiento con el serbio cedió uno, aunque para eso tuviera que llegar un tie break, en un partido que duró tres horas y 22 minutos.

La victoria sobre el serbio convierte al italiano, de 22 años de edad, en el jugador más en forma del momento, y en favorito para alzar la copa, aunque Medvedev parece un rival temible

Para Djokovic, de 36 años, fue su segunda derrota en los tres partidos ante Sinner, y la última en la Rod Laver Arena desde que cayó ante el coreano Hyeon Chung, el 22 de enero de 2018. De entonces a la fecha nunca perdió, aunque estuvo ausente de una edición por negarse a inmunizarse contra el coronavirus.

En ese tiempo, ganó cuatro veces el Grand Slam australiano, el último de ellos el décimo en su carrera en Melbourne, donde ganó sus 33 últimos partidos antes de tropezar con Sinner, en un encuentro que puede marcar un antes y un después en la historia del tenis.