PONEN ELECTRICIDAD A ANCIANA CON CÁNCER TERMINAL

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Por Alberto Arego ()
La Habana.- «Ya se resolvió el problema dos horas después de la publicación. No me interesa la política, como he dicho en otras ocasiones, pero por mi vieja y su bienestar hago lo que tenga que hacer”, me dijo en la tarde de este domingo Deivis Alpízar.
 “Desde el jueves a las 8:00 de la noche reportamos que estamos sin corriente yo y una vecina por un problema que ocurre cada dos meses en los cables del poste frente a mi casa”, contaba Alpízar, desde Matanzas.
“Las demás veces han venido y resuelven el problema a corto plazo porque esos cables están viejos y lo que llevan es ponerlos nuevos. Ya hoy llevamos 38 horas y sin señales. Mi madre tiene secuelas de una hemorragia cerebral y un cáncer terminal y la mandaron para la casa hace cinco meses para terminar sus días aquí.
“No tengo gas, la comida que ellos no saben el sacrificio que uno tiene que hacer ni de donde la saca, está en peligro de echarse a perder y mi mamá está comiendo pan y Zuko porque no puedo hacer nada más. Ayer le di el almuerzo frío del día anterior y lo vomitó.
“Ya no aguanto una mentira más. La oficina principal de la Empresa Eléctrica está al tanto del caso y ya van más de 20 llamadas reportando y aún no vienen. Dicen lo mismo de siempre que hay un solo carro en otro lado que está roto, que hay casos pendientes atrasados.
“Mientras mi madre es la que sufre los mosquitos, el calor y el hambre. Si yo estuviera solo me da igual, soy un sobreviviente, pero mi madre no tiene por qué seguir pasando esto. Solo quiero que pase los últimos momentos de su vida lo mejor posible. No sé cómo explicarle lo del calor y que no tengo para darle un plato de comida caliente.
“¿Cómo le explico las mentiras de la Empresa Eléctrica? ¿Cómo le explico las incompetencias del gobierno que nos dirige? Como somos pobres y no tenemos palanca, nos tiran a la basura. Ya la desesperación y el asco en este país de las maravillas me tienen al límite”.
Alpízar y su madre todavía siguen este domingo sin electricidad. “Todavía en las mismas. Estas cosas no me las puedo callar. Mientras pintan todo bonito, a nuestros ancianos y enfermos los tienen en abandono”, concluía.
Felizmente ya la vivienda cuenta con electricidad, después de que Deivis hiciera la denuncia por redes sociales. Es lo mínimo que debe hacer un gobierno que ha dejado a sus hijos a la suerte del destino.