EL CEMENTO EN CUBA, KATAPULK Y EL JUEGO SUCIO DE GRANMA

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Por Jorge Sotero

La Habana.- En Holguín han lanzado una cruzada contra los pisos de tierra, según Granma, y han comenzado a entregar baldosas y mortero para que aquellos que aún vivan sobre tierra, que no han de ser pocos en la referida provincia, puedan tener cemento por donde caminar.
Es una hazaña, al parecer, porque a la nota le dedican todo el espacio del mundo. Incluso, dicen que todo es subsidiado y, al parecer, la prioridad son los propios trabajadores de las empresas de materiales de la construcción, por las referencias de la referida nota, en la edición de este jueves del libelo comunista.
Esta vez el ejemplo es Roberto Daniel González Rojas, a quien «meses atrás lo habían incluido en la lista compuesta por un grupo de compañeros que serían beneficiados con el empleo de parte del dinero proveniente de las utilidades del colectivo, en el mejoramiento de las condiciones de vida de los trabajadores». ()

Así funciona el comunismo: para que tengas algo, tienes que esperar a que, un día, alguien decida que lo mereces, y luego te lo dan, como si fuera una limosna, porque tu salario no te da para comprarlo, ni aunque guardes por toda la vida todo lo que ganas.
En una nota tonta, digna de un niño de cuarto grado que escribe una de esas composiciones que mandan los maestros, casi siempre para alabar a la revolución o a sus líderes, el periodista cuenta que «finalmente, su padre, con habilidades de albañil, asumió la colocación de las baldosas, que le llegaron, igual que el resto de los materiales, a bordo de un camión de la UEB. La madre, Lidia, hoy es la más contenta».
Mientras, Katapulk, el mercado online del que es dueño Hugo Cancio, vende el cemento a 22.50 dólares la bolsa de 42 kilogramos.
Es bochornoso, lamentable, penoso, criminal y todos los objetivos que se nos ocurran, porque este hombre que juega a partes iguales con el gobierno de Estados Unidos y el de Cuba, y que se hace el bueno, vende el cemento más caro del mundo en el país con el salario más bajo del mundo.
Hugo Cancio es sucio, doble moral, un aprovechado, un criminal, pero el gobierno cubano es peor. Porque no puede ser que te prestes para que alguien venda una bolsa de cemento en tu país a tres veces el salario mensual de un obrero cualquiera.
Cuando lees estas cosas, por más que intentes buscarle una justificación, no la encontrarás, porque es criminal. En Estados Unidos, esa bolsa no llega a nueve dólares, y ya sabemos del salario en el vecino país.
Para comparar, en Alibabá puedes encontrar esas bolsas hasta en un dólar. En México, en dependencia de la calidad, una bolsa de 42 kilos puede costar entre tres y cinco dólares. En Australia es un poquito más caro: hasta siete dólares australianos. Y en República Dominicana vale unos 475 pesos, algo así como ocho dólares, comprados por unidad, porque por cantidades es mucho más barato.
¿Entonces a quién se le ocurre que un saco de cemento puede costar en Cuba 22 dólares? ¿Y cómo Granma tiene vergüenza de hablar de campaña en Holguín para acabar con los pisos de tierra?
No hay moral en Cuba. No la tienen los que dirigen y tampoco los que informan. ¡Vergonzoso!