CUANDO LA IDIOTEZ SIGUE SU CURSO NATURAL

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Por Arturo Mesa

Atlanta.- Lo que parece no terminan de comprender en Palacio es que cualquier medida que tenga como trasfondo el dólar, a la larga es una medida contraproducente como lo fue la época del CUC y del MLC.

Parece que se ha olvidado que al día siguiente de estrenarse el MLC, Trump dictaminó la restricción de las remesas demostrando que se la habían puesto en bandeja. Ninguna apuesta por moneda extranjera resuelve los problemas nacionales, amén de que nos pone a los pies de quien verdaderamente las pueda manejar.

La moneda a levantar es el CUP y para ello hay que llegar a comprender su verdadero valor. ¿Cuánto cuesta un cup? ¿Cuánto valor real representa? ¿Cuánta producción es capaz de adquirir? Nadie lo sabe porque su valor es totalmente ficticio entre subsidios, mercado informal y la apuesta por el dólar.

Ahora bien, el dólar está jugando hoy el papel del oro en tiempos pasados, es garantía de adquisición, inversión segura, recurso de ahorro o depósito y apuesta por el futuro, sea cual fuere el resultado del nuevo ciclo de subsanación de idioteces previas –súmesele el deseo de emigrar-. En otras palabras, el dólar es el agresor directo a una recuperación del peso.

La economía se recupera naturalmente a base de producciones y en esta crisis tan aguda a la que se ha llevado al país las producciones son primordialmente agrícolas y de alimentación. Así de elemental está nuestra economía hoy, por tanto, la primera de las soluciones tiene que ser un llamado urgente al campo, cierre de todas las oficinas inservibles, agentes y contraagentes y una masiva producción de alimentos y de esa masiva producción crear un valor propio en el cual pueda descansar la economía como lo pudo haber sido el azúcar en algún momento.

El dinero es una promesa de pago si el emisor de ese dinero eres tú, de ahí que los bancos en muchos países juegan con esa emisión de dinero para crear inflación buena, o controlarla con sus propios valores o dinero. Ellos lo poseen y ellos lo manipulan.

Sin embargo, nuestro valor es inexistente como parece ser la comprensión del fenómeno «economía».

Las fuentes de captación de divisas han de ser el turismo y la inversión y cuando la divisa es capaz de adquirir un producto nacional ya compromete toda la estabilidad del sistema porque eleva el valor de la misma, reduce el valor de la moneda nacional y además de desamparar al que no la tiene (hablando de justicia social) nos somete a una dependencia de la que ni el Estado tiene control. Vaya a comprar hielo a Islandia con un USD a ver si puede.

Su deber como solucionador de problemas es invitar al campo, enamorar al campo e invertir en el campo de forma que se garantice lo esencial y después ya veremos.

Hacia el campo deben ir los recursos, los incentivos y las motivaciones. Cuando se dé la abundancia se habrá creado un valor en el cual basar la moneda propia, se evitará la especulación y comenzarán a bajar los precios porque recuperará cierto poder de compra. No puedes vender un aguacate a 100 pesos porque está sato y te tienes que conformar con 25 si quieres luego comprar ajo, el cual también va a bajar porque también va a estar sato y no se podrá seguir vendiendo a 60 si luego quieres tomar cerveza. Así se regularán cada uno de los productos necesarios.

¿De qué sirve llenarse la boca hablando de justicia social si la primera y básica necesidad del hombre no está satisfecha? En realidad, ni sabe cómo hacerlo, de ahí los años perdidos en CUC-MLC-USD.

Si se pretende hablar de justicia, esta pasa primeramente por ser capaz de proveer y para ello debe saber diseñar una ecuación que se contraponga a los años de Premios Nobel en economía que aseguran ciclos saludables de creación de valores en el mundo del capital. Cítenme si quieren, dije ciclos saludables.

Yo no dudo que sea posible que aparezca otra ecuación, pero si no lo sabe, dedíquese a otra cosa y no a jugar con la vida de millones por tantos años. Es como subirte a una guagua con un chofer que nunca ha tenido licencia de conducción. Literalmente «¿a dónde vamos a parar?»

Y ahora que me diga el Parlamento que seguir adoptando medidas en favor de una moneda foránea no es una Terapia de Choque.