DEJA VER SI ME ACUERDO… HABLAR DE POLÍTICA

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Por Renay Chinea ()
Barcelona.- En unos 90 días de operaciones militares, Israel ha exterminado casi toda la cúpula militar de Hamás, tiene el control de Gaza Norte, y ha dado golpes mortíferos en varios países, en misiones a muchos kilómetros de sus fronteras. Estados Unidos e Israel comparten el mismo armamento y son aliados fieles. Lo cual quiere decir:
El cuento de la agresividad de Washington contra Cuba es una falacia. Una mentira podrida. Un invento para justificar la represión de la cúpula militar cubana contra el pueblo de Cuba. Ni hay Embargo —puesto que el país del norte es el sexto socio comercial de la isla— ni hay agresión de EEUU contra Cuba. Hubiese bastado un solo dron israelí, que en más de 60 años nunca se ha avistado. Además, ¿alguien imagina a Netanyahu con su esposa cenando en un restaurante de Khan Younes… y reuniéndose amablemente en su búnker con Sinwar? Pues el presidente de EEUU lo hizo… fue a La Habana y se reunió con Raúl. Pero siguen vendiendo el perro de la “agresividad y la invasión” para justificar su incapacidad y sus ansias de poder.
Por otra parte: Rusia, ha emergido como una de las primeras potencias militares del mundo. China, se presenta ya, como la primera factoría económica. Ambos son supuestos aliados del Gobierno cubano, pero es mentira: tanto Moscú como Beijing se mueven por intereses pragmáticos y son más capitalistas que EEUU. Un obrero chino o ruso, tiene muchísimos menos derechos que un obrero americano y quizás la misma eficiencia, por cierto.
Desde Beijing y Moscú, Cuba no es más que una ex-carnada interesante pero ya podrida: los cubanos no generan bienes, no tienen recursos minerales ni electrónicos, ni farmacéuticos y no entienden las leyes del mercado, las cuales, justamente, han hecho ricos, a China desde las reformas de Deng Xiaoping y a Rusia, desde la Perestroika de Gorbachov—Yeltsin.
Entiendo que en este contexto Obama fue a Cuba con 100 pejes gordos en los negocios. A decirles que había que producir. Que había que fomentar. El mismo mensaje se llevaron hace poco de Moscú, cuando Rusia quiso hacerse cargo de los ferrocarriles cubanos: Alguien tiene que tener moneda dura para comprar el pasaje, y viviendo en Cuba, no lo tiene nadie, y los cubanos de afuera que pudieran, no quieren ir. Porque Cuba es un país absolutamente improductivo. Ineficiente y costoso. Ya las cuentas no se pueden poner “a nombre del Partido”.
Antes que en Cuba, Rusia y China, intentarán penetrar en Brasil, Venezuela y la mismísima Argentina, países estables, pero cargados de recursos y fáciles de penetrar.
Si el Ejército de Israel dio un golpe quirúrgico en un recóndito apartamento de Beirut, era porque allí tenía un enemigo. Si China o Rusia intervienen en Venezuela o Brasil, no es porque tienen un amigo, es porque tienen algo que llevarse.
Como en su día hizo Pinochet, y Francisco Franco también, China y Rusia lograron un férreo control político, pero liberaron las Fuerzas Productivas hasta la saciedad. Lo que se llama jugar con la cadena y dejar al mono quieto. Algo que no vio el mismísimo Carlos Alberto Montaner: Keynesianismo en lo politico-social. Liberalismo a ultranza en lo económico.
Con la escena como está, La Habana debe entender, que no es amigo de nadie pero enemigo tampoco. Salvo del propio pueblo de Cuba, que es su única salvación. Se da la paradoja, que los cubanos productivos y que pudieran emprender y echar palante el país, no tienen el más mínimo interés.
Las grandes potencias están buscando Litio, Koltan, microchips, energías eólicas, y a sus ciudadanos, sumisión política y prosperidad. En este concierto, Cuba es el cojo solo que baila en un solo pie… —el de la sumisión— y todo el mundo sabe que se va a caer. No hay que hacer na.