HAZAÑAS DESDE EL BOX: NO HITS NO RUNS

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Por Pucho Oroza

Varadero.- Para un lanzador, su mejor obra de arte, es la de propinar un juego sin hits ni carreras, que podría ser «perfecto» si ningún corredor llega a la inicial. Pero, solamente, con no permitir indiscutibles y que no le anoten, ya es una hazaña mayúscula. Si difícil es lanzar uno, toma mayor heroicidad el hacerlo en más de una ocasión.

En nuestras Series Nacionales, el primer zurdo en lograrlo fue el industrialista Rigoberto Betancourt. Además, el primero en hacerlo ante bateadores que empuñaban aluminio fue Nivaldo Pérez, con Las Villas, ante Camaguey, en una Serie Selectiva. Mientras que el último resultó el tunero José Miguel Báez.

El monticulista dueño del récord de más partidos No-No en la pelota cubana es Juan Pérez Pérez. El camagüeyano se cansó de dejar en blanco ambas casillas, pues en la categoría escolar lo hizo dos veces, en las Series Nacionales otras tres, (frente a Serranos en 1973, Orientales en 1974 y Citricultores en 1975), y con el equipo Cuba lo consiguió igualmente frente a Venezuela, en La Habana, durante el XX Campeonato Mundial.

También con dos partidos sin hits ni carreras aparecen Rogelio García y Freddy Asiel Álvarez. Mientras que el supersónico Maels Rodríguez tiene en su haber el único juego perfecto en Series Nacionales, más otro sin hits ni carreras contra Habaneros, en un juego de play off, en la primera Superliga.

Pero si hablamos de una verdadera hazaña, muy difícil siquiera de igualar, tenemos los dos juegos sin hits ni carreras de Aquino Abreu, quien no solo lo hizo de forma consecutiva, sino que facturó los primeros juegos de este tipo en Series Nacionales.

Esto sucedió en la temporada de 1965: el 16 de enero dejó a los Industriales frustrados y en su siguiente salida, el 25 del propio mes, hacía lo mismo contra Occidentales, concretando lo impensable.

Muere Aquino Abreu, el hombre del récord irrompible del béisbol cubanoEsta épica actuación de Aquino Abreu sólo lo ha logrado otro jugador en el mundo: el 11 de junio de 1938, Johnny Vander Meer necesitó sólo 88 lanzamientos para lanzar su primer No-Hitter con los Reds de Cincinnati, que pasó a la historia con tres pasaportes y cuatro ponches.

Cuenta la leyenda, que Vander Meer le contó a su novia de la hazaña que había realizado y ella, que no estuvo presente, no entendía la magnitud de lo que le narraba su novio, ante lo cuál, el lanzador le pidió que fuera al próximo juego, contra los Dodgers de Brooklyn, pata que viera cómo lo iba a volver a hacer y entendiera.

Play Ball? Sports, Religion, and Immigrants – Origins OnlineY así, por amor, el 15 junio, cuatro días después, subió a la lomita y aunque dio ocho boletos, maniató a los Dodgers con 86 lanzamientos. Los Reds ganaron 6-0 en el primer juego nocturno en la historia del Ebbets Field. Y se concretaba una actuación inhumana.

El no hit no run, es y será siempre una proeza muy difícil de lograr, por eso, el respeto y admiración a los lanzadores que han podido hacerlo, y una doble admiración para Aquino Abreu y Vander Meer, que parecen ser de otra galaxia.